Tal día como hoy en el 2000 publicábamos: Aparece una nueva necrópolis de la Edad del Cobre en Marroquíes Bajos
Tal y como publicó este periódico hace veintiséis años. Las investigaciones arqueológicas que se estaban realizando en Marroquíes Bajos no dejaron de arrojar fragmentos del pasado remoto de Jaén, que iban completando el macropuzzle de la historia antigua de la ciudad. Una nueva necrópolis de la Edad del Cobre con 14 tumbas colectivas, fue descubierta e investigada por el equipo de arqueólogos jiennenses de la empresa Gestión del Patrimonio Arqueológico, en una parcela de EPSA del SUNP1, en la zona que será la prolongación del bulevar. El arqueólogo José Luis Serrano, explicó que en cada una de las tumbas habían aparecido los restos de varios individuos que fueron enterrados en posición fetal. “En ninguna de las tumbas se ha hallado un ajuar específico, aunque sí ofrendas de animales completos como perros, gatos o cápridos”. Además, este equipo de arqueólogos estuvo estudiando los sistemas de almacenamiento de agua en época prerromana (iberos), acequias y canales de riego, y una calzada romana que en su día fue el camino de acceso desde Jaén a las huertas que proliferaban en esa zona de Marroquíes Bajos. Otro aspecto que se estaba estudiando es la composición de las huertas y los cultivos de regadío, el olivar existente en época ibérica y su más amplio cultivo en época romana, con molinos de aceite, como el que se excavó a la altura de la fábrica de galletas. José Luis Serrano explicó que con la romanización se produjo un cambio en las huertas de época ibérica y se anulaban las acequias y canales de riego. Desapareció también una gran laguna que recogía las aguas del raudal de la Magdalena. A partir de la fundación del municipio romano de lo que más tarde sería Jaén, se distribuyeron lotes de tierra entre los campesinos y estos seguían manteniendo pequeñas huertas para autoabastecimiento. “También estamos trabajando con la Universidad de Jaén en la analítica de tierras, lo que nos permitirá conocer qué productos de huerta se cultivaban”.
CAMPO DE TRABAJO PARA ESTUDIANTES
Una veintena de alumnos de Arqueología de la Universidad de Jaén participaron en un campo de trabajo en las excavaciones de Marroquíes Bajos, dirigidos por el profesor Manuel Molinos. Dicho “campo de trabajo es frutó del convenio firmado por la Universidad y la empresa púbUca EPSA, y en el mismo está previsto que participaran un total de 60 estudiantes, distribuidos en tres grupos. Cada grupo trabajó en las excavaciones durante quince días hasta el 31 de julio. Manuel Molinos explicó que a cada alumno se le había distribuido un metro cuadrado de terreno para excavar. Del trabajo conjunto habían sacado a la luz los restos de una casa de campo ibera de en torno al siglo II a.C. “Una etapa de la historia de los iberos poco conocida”, dijo Molinos. El profesor especialista en cultura ibera manifestó que además del interés científico, “la cultura ibera sigue siendo un arma de futuro para esta provincia, porque es el arma de la riqueza patrimonial, del turismo y de la puesta en valor de nuestros recursos”. Manuel Molinos indicó que los alumnos de Arqueología también participarían en los análisis de laboratorio que se realizaría a los materiales excavados.