Tal día como hoy en 2010 publicábamos: Cuenta atrás en los colegios para el final del curso

Los más pequeños hacen las delicias de sus padres en las fiestas que cierran el año escolar
Fiesta de fin de curso de escolares. / Archivo Histórico de Diario JAÉN.
Diario de Jaén

Tal y como publicó este periódico hace dieciséis años, el 17 de junio de 2010, como es tradicional los días antes de que terminen las clases, los escolares se convirtieron en artistas, poetas y bailarines para despedirse de los compañeros. Las fiestas de fin de curso brillaron por la originalidad y la convivencia entre todos. Duendes, flamencos, animales e, incluso, letras son algunos de los personajes que, estos días, se convirtieron en los protagonistas de los escenarios de los colegios. Las fiestas de fin de curso son un momento para la convivencia entre escolares, padres y profesores. Se caracterizan por las risas, los aplausos de unas familias emocionadas y, también, por las despedidas a aquellos profesores y alumnos que dejan el centro. Llega el verano y los escolares se marchan para disfrutar de unas vacaciones deseadas y merecidas. La alegría se confunde, en muchos casos, con la tristeza por no poder ver a sus amigos del colegio durante varios meses, un periodo que puede ser una eternidad en un niño.

Cada colegio celebra su propia fiesta, un acto en el que niños y mayores disfrutan por igual. Los más pequeños, por sentirse protagonistas de la jornada y con la diversión que otorgan los disfraces y los juegos preparados para ellos. Los padres, por su parte, se muestran encantados al comprobar la destreza de sus hijos sobre las tablas. Durante las actuaciones infantiles, los errores no cuentan. Son una excusa más para aplaudir y reírse juntos. Al fin y al cabo, de lo que se trata es de confraternizar y despedir la rutina de las clases para disfrutar de las vacaciones estivales. Por este motivo no es extraño ver abrazos y alguna que otra lágrima. Aun así, la característica predominante es la originalidad, ya que cada centro educativo tiene su propia forma de celebrar la llegada del verano y su manera de despedirse de compañeros y amigos hasta septiembre.