Tal día como hoy en 2005 publicábamos: Un neonazi de Jaén lideraba una peligrosa red mundial
Tal y como publicó este periódico hace veinticinco años, el 27 de abril de 2005, desde el céntrico barrio del Arrabalejo, F. J. L. P. un joven jiennense de 28 años, se dedicaba a la captación de otras personas para el movimiento “skinhead”, en concreto para la rama española de una red internacional denominada “Sangre y Honor”. La Operación “Espada”, desarrollada en cinco provincias españolas, permitió la desarticulación de la estructura y la detención de 21 personas, entre ellas este vecino de la capital. F. J. L.¡, que estaba acusado de ser el presunto autor de delitos contra los derechos y libertades fundamentales, apología del genocidio, tenencia y tráfico de armas y asociación ilícita. El Juzgado número 6 de Alcobendas, que llevaba el caso, decretó el ingreso en prisión incondicional. Según fuentes del Instituto Armado, en el registro de su domicilio se encontró la mayoría del material incautado a la red neonazi: Dos pistolas del calibre 6,35 con su correspondiente munición, varias armas blancas, una defensa eléctrica, importante material propagandístico y 600 euros en efectivo.
Del mismo modo, la Guardia Civil también le aprehendió varios pasquines, banderas, libros y productos de mercadotecnia de varios grupos de ideología neonazi, antisemita y xenófobo. La investigación comenzó cuando la Benemérita tuvo conocimiento de un grupo de “cabezas rapadas” que adquiría y vendía armas prohibidas. Según las fuentes consultadas, el jiennense detenido se encargaba de la distribución de estas armas entre los “skinheads” de la provincia, por lo que no se descarta que se produzcan nuevas detenciones. F. J. L. P. se dedicaba durante el día a cultivar su cuerpo e un gimnasio y por las noches ejercía como portero de un club. La red desarticulada tenía unas importantes dimensiones. Engloba diversas facciones desplegadas en Francia, Estados Unidos, Alemania, Italia, Portugal, Hungría y Gran Bretaña, entre otros, y mantiene relaciones similares con otras organizaciones de ideologías similares. “Honor y Sangre” mantiene una estructura piramidal y jerárquica, en la que cada uno de sus miembros desarrolla una actividad. F. J. L. P. desempeñaba un cargo importante, según las fuentes consultadas, pues, supuestamente, se encargaba de parte de la financiación del grupo. De las 21 personas detenidas, sólo 5 fueron enviadas a prisión preventiva por el juzgado. Además de en Jaén, los arrestos se produjeron en las provincias de Sevilla, Burgos, Zaragoza y Madrid, donde se desarrolló el grueso de la operación. La Guardia Civil analizó el material incautado para intentar localizar nuevas ramificaciones de la red. “Sangre y Honor” ejercía un gran poder de influencia y reunión, con más de 500 jóvenes pertenecientes a la estructura.