Tal día como hoy en 2002 publicábamos: Un adiós a los campos de refugiados saharauis
Tal y como publicó este periódico hace veinticuatro años, el 28 de junio del 2002, quince niños llegaron a la capital en el marco del programa “Vacaciones en paz”. Fue un duro viaje, cargado de lágrimas. Dejaron atrás lo conocido, sus tiendas del Sáhara y se adentraron en una tierra y con unas gentes que desconocían. Entre el llanto asomaron sonrisas de esperanza, de ilusión en pasar un gran verano. Eran los primeros chicos de los ciento cuarenta y cinco que iban a pasar las vacaciones en la provincia. El avión aterrizó en Málaga sobre las cuatro de la mañana y tras repartir a los niños entre las ocho provincias andaluzas, la delegación jiennense emprendió camino de regreso a las nueve de la mañana. Los primeros niños que llegaron se marcharon con familias de las comarcas de Jaén, Úbeda y Alcalá la Real. Según contaba Araceli Alcalá, vicepresidenta y coordinadora del programa, fue un cansado viaje, pero la experiencia merecía la pena con creces.
En la parada que hicieron para desayunar los niños —que salieron por primera vez de los campos de refugiados de Tinduf— no sabían colocarse en el servicio, ni utilizar el lavabo. Los niños conmovieron a la gente que había en el restaurante. Se hicieron fotos con ellos e incluso hubo quien se apuntó a la asociación. El día 5 de julio ya habrían llegado a Jaén todos los niños que pasarían el verano con familias jiennenses. Ese año se sumaron más pueblos a este programa. Entre los niños había una pequeña discapacitada, con polio en una pierna, que sería operada más tarde en Jaén. En principio iba para Almería, pero se optó por Jaén ante el prestigio que tiene la provincia en programas de salud. La niña se quedó con una veterana familia de la asociación hasta que estuviese totalmente recuperada.