Tal día como hoy en 2000 publicábamos: La Hermandad Rociera de Jiennenses está en Almonte

Los romeros se prepararon para desfilar ante la Blanca Paloma
Hermandad del Rocío de Jaén, en Almonte. / Archivo Histórico de Diario JAÉN.
Diario de Jaén

Tal y como publicó este periódico hace veintiséis años, el 20 de junio de 2000, los romeros de la Hermandad del Rocío de Jaén se desperezaban con gusto en mullidas camas, después de varios días de dormir sobre el suelo y guarecerse del sol de junio bajo las carretas. Estaban en la Casa de Hermandad, donde la jornada de, además de un momento de descanso después del duro periplo realizado, fue de los preparativos para poner en marcha enseres y almas de cara a la Presentación tradicional ante la Virgen del Rocío. La Hermandad jiennense, la número sesenta y dos de una lista de más de setenta hermandades, esperó religiosamente su turno para ver a la Blanca Paloma, como niña a la espera de recibir la Primera Comunión. Mientras llegaba el momento de ponerse delante del camarín donde se cobija la imagen venerada tantos meses en la distancia, los peregrinos jiennenses fueron preparando “con cuidado las carretas, limpias ya de polvo, y refrescaron el Simpecado con flores nuevas, luminosas que fueron traídas desde Jaén para que la Virgen del Rocío conociera de cerca cómo huele el fervor de los jiennenses por ella. No debe faltar esa rama de olivo que atestigua, como la paloma que anunció a Noé el fin del Diluvio, que a cientos de kilómetros de la aldea donde mora la Señora hay romeros que han contado los días a la espera de vivir el momento que toca este fin de semana.

El patio de la Casa de Hermandad bullía durante estos días. Desde el día de antes, los romeros jiennenses recibían a peregrinos ainigos. No faltaron las hermandades más queridas, como Huelva o Villa: manrique de la Condesa, con las que siempre hay un momento para tomar un vino o degustar una tapa mientras se comentan las incidencias del camino. Alrededor del patio de la Casa de Hermandad se arremolinaban batas rocieras y sombreros cordobeses. Con el Simpecado como testigo, se saludó al anochecer en la Casa de los jiennenses roderos con una misa oficiada por los párrocos Francisco Carrasco y Fernando Gallardo.

El día fue también de recepción con alegría de jiennenses perdidos en todos los confines del planeta que llegaron hasta Huelva para participar de la salida de Nuestra Señora del Rocío. Así, la Presentación de las Hermandades ante la Blanca Paloma contó con una anfitriona de excepción, la hermandad de las que, lejos de venir con malas noticias de OCM y olivar debajo de sus carretas, trajo a algún jiennense que marchó de su tierra a labrarse el futuro y que se pasó sin falta a ver a los amigos rocieros a su Casa de Hermandad.