Tal día como hoy en 1999 publicábamos: Se enciende la luz roja de alarma para los afectados por la alergia
Tal y como publicó este periódico hace veintisiete años, el 20 de abril de 1999, el término “alergia” procede del griego y significa “otra forma de reaccionar”, un comportamiento diferente al de las demás personas. Si una persona es alérgica ahora al polen, seguramente en la antigüedad también lo sería Hay documentos históricos, incluso la muerte de un faraón, producida por la picadura de una avispa, de las reacciones alérgicas más graves. Así lo confirmaba el alergólogoVictoriano Peralta, componente del Comité de Aerobiología de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica.
Este doctor parte dé la base de que” no es alérgico el que quiere sino el que puede”. Según explica Peralta, en los años 50, los hermanos japoneses Isizaka-Isizaka, descubrieron una molécula que hay en la sangre, un anticuerpo que se llama inmunoglobulina E (Ig E). Se descubrió que este anticuerpo es el que produce las reacciones alérgicas. Después se ha sabido que no todas las reacciones alérgicas son por Ig E. Peralta Prieto matiza que determinados individuos, a diferencia de la mayoría, ante circunstancias del ambiente, responden creando anticuerpos contra ellos. Se trata de un trastorno del sistema inmune, una reacción por hipersensibilidad, una “aberración del organismo” ante una circunstaiicia que es inocua para la mayoría de las personas.
“Esta forma de reaccionar, esta producción de anticuerpos y lo que acarrea en su interior —una reacción alérgica puede afectar casi a cualquier sistema del organismo: aparato respiratorio, cardiovascular, provocar im paro cardíaco, puede.haber síntomas digestivos, renales, cutáneos—es lo que hace daño al propio individúo”, detalla Peralta para añadir: “Al ser un tipo de aceptación genéticamente determinada, constitucional, estamos hablando”de’procesos crónicos. No se es alérgico a una cosa este año ni el próximo. Si un individuo tiene una constitución atópica (aumento de la Ig E), la tiene al nacer y al cumplir los 70, es algo genéticamente predispuesto”. Peralta subraya que la situación de este año depende de la climatología: “Podemos —presumiblemente—dedr lo que puede ocurrir; estamos en un mes de primavera, con un tiempo seco y bastante caluroso, de temperaturas superiores a la media, después de un invierno seco. Si sigue así, estos pólenes se van a secar en seguida y no van a molestar mucho”.
“Dentro de una semana se encenderá la ‘luz roja’y los alérgicos tendrán que extremar todos los cuidados. Mayo suele ser el mes peor, los picos máximos en los recuentos de polen son generalmente en las semanas centrales de mayo, incluso hasta primeros de junio. Siempre influye una climatología más seca, que las temperaturas medias sean más o menos altas, que haya nieblas...”, detalla Peralta, para insistir” Hay que a,dvertir a las personas alérgicas al polen que mayo suele ser terrible y en abril y en junio hay que tener cuidado”.