Tal día como hoy en 1998 publicábamos: Nuevos restos en el yacimiento romano de la Magdalena afirman su importancia

Hallados en un solar de la Alcantarilla un molino del siglo II y cerámica de térra sigillata hispánica
Vista de la piedra de granito del molino romano del siglo II descubierto en la Alcantarilla. / Archivo Histórico de Diario JAÉN.
Diario de Jaén

Tal y como publicó este periódico hace veintiocho años, el 12 de mayo de 1998, el yacimiento romano de la Magdalena ha puesto al descubierto nuevos restos arqueológicos que han llevado a los expertos a considerarlo el más impresionante, excepcional y monumental de todos los aparecidos, hasta el momento, en Jaén capital. Dicho yacimiento se descubrió en noviembre de 1997, en un solar de la calle Empedrada de la Magdalena esquina con Juanito el Practicante.

Los trabajos arqueológicos dirigidos por Montserrat Llórente, pusieron al descubierto en un principio parte de una escalinata con cuatro grandes peldaños de piedra que se dató en el siglo IIID. C. El trabajo de campo arqueológico posterior ha puesto al descubierto hasta un total dé 11 peldaños de la misma escalinata y lo que sería la esquina de un edificio principal. Montserrat Llórente, asegura qué se trata de “la estructura más impresionante” de época romana encontrada en la ciudad de Jaén, y aunque a primera vista se asemeja a unas gradas, la arqueóloga considera que, en principio, no se trata de la grada de un teatro, sino más bien la escalinata de acceso a un edificio público. En el mismo solar ha aparecido gran cantidad de cacharros y objetos de uso doméstico, en muy buen estado, de varias épocas, especialmente de los siglos XI a XIII y elementos iberos del siglo VIII antes de Cristo. En esta semana se va a desterrar la rampa de acceso al solar, para comprobar la continuidad de la escalinata.

Por otro lado, un equipo de arqueólogos ha descubierto en un solar de la calle Olid, en la Alcantarilla, la estructura de una edificación romana, una piedra de granito con forma tronco cónica de un molino romano del siglo II, que se reutilizó en fases posteriores y numerosos fragmentos de cerámica de “terra sigillata hipánica”. El equipo de arqueólogos no puede precisar en estos momentos, por carecer de datos suficientes, si se trata de una “vila” romana, una “ turris”, u otro tipo de edificación.