Se enfrenta en Jaén a doce años de cárcel por encerrar a su mujer e hija durante ocho días
La Audiencia de Jaén ha juzgado a un hombre de 30 años acusado de encerrar a su mujer y a su hija de dos años durante ocho días en casa. También se le acusa de maltratar a su mujer y de quebrantar la orden de alejamiento impuesta por el juzgado. Por estos hechos, el Ministerio Fiscal reclama penas que suman 12 años de prisión. En su declaración ante el tribunal ha rechazado que las mantuviera encerradas y ha mantenido que si en algún momento se quedaron sin poder salir fue porque solo había una llave de la casa. Ha añadido que no recuerda nada de lo ocurrido porque cuando ocurrieron los hechos en julio de 2024 estaba “enganchado” a las drogas y solo vivía para “buscar dinero” con la que financiar su adicción. “Tengo mis defectos como todo el mundo”, “no digo que yo sea un santo, pero un monstruo tampoco”, ha dicho el acusado, que actualmente se encuentra en prisión por otra causa. Ha incidido en que no se acordaba de nada de lo ocurrido y que solo recuerda haberse despertado rodeado por cuatro policías que le informaron que su pareja le había denunciando. Fue en la mañana del 24 de julio de 2024 cuando una mujer, con un bebé de dos años, acudió a la Comisaría de Linares (Jaén), para denunciar que su pareja y padre de la niña, las había tenido una semana encerrada y que a ella la había agredido. Días después lo volvió a denunciar por saltarse la orden de alejamiento. Durante el juicio, la víctima se ha desdicho y ha mantenido que lo denunció para forzarlo a quitarse de las drogas. Pese a ello, el Ministerio Fiscal ha mantenido la acusación y ha justificado el cambio de versión de la denunciante por “pena”, “miedo” o “arrepentimiento”, aunque ha recordado que la mujer ha reiterado su denuncia hasta en cuatro ocasiones antes de llegar al juicio.
La acusación particular ha modificado sus conclusiones y ha pedido 80 días de trabajo en beneficio de la comunidad por malos tratos y coacciones, mientras que la defensa ha abogado por la libre absolución una vez escuchado el testimonio de la denunciante. El juicio ha quedado visto para sentencia.