Santiago Quesada alerta sobre el riesgo de pérdida del sistema de torres musulmanas de la Sierra de Segura

El arquitecto advierte, en su conferencia en el Museo de Jaén, sobre la vulnerabilidad y la falta de intervenciones públicas en estas fortalezas andalusíes del siglo XII
El arquitecto Santiago Quesada durante su conferencia, ayer, en el Museo Provincial de Jaén. / Fran Miranda / Diario JAÉN.
Fran Miranda

“Solo se ama lo que se conoce y solo se protege lo que se ama”. Con esta profunda reflexión —atribuida al explorador francés Jacques Cousteau y, en España, a la filosofía naturalista de Félix Rodríguez de la Fuente—, el arquitecto Santiago Quesada pretende encerrar el espíritu divulgador de sus investigaciones, concretamente de la última, que dio a conocer ayer en el Museo Provincial de Jaén bajo el título “El sistema de torres musulmanas de la Sierra de Segura (siglo XII)”. La conferencia se enmarca en las Jornadas Europeas del Patrimonio, iniciativa conjunta del Consejo Europeo y la Consejería de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte de la Junta de Andalucía. En esta edición, con el lema “Patrimonio en riesgo: revivir, resistir, reimaginar”, el objetivo es concienciar sobre las amenazas, destacar las tradiciones y poner en valor la importancia de la transmisión generacional.

Con un contexto histórico recio que llamó la atención de los asistentes por la “paranoia identitaria” de la Sierra de Segura, para Jaén, y del Segura, para Albacete, Quesada García ahondó en las torres islámicas que se conservan en este territorio: “Es un patrimonio muy vulnerable y muy desconocido”. A lo largo de la charla, el autor explicó para qué servían, cómo se construyeron y qué se mantiene hoy de ellas. Uno de los principales problemas es el abandono por parte de las administraciones públicas, una desidia que la ubicación de estas edificaciones no ayuda a disipar. “Muchas de ellas están en fincas privadas, en mitad del campo, de olivos... Realmente, las intervenciones han sido muy pocas”, lamenta Quesada, que incluso pareciera generoso en sus palabras: “Es patrimonio en riesgo de perderse. De hecho, cuando vinieron las lluvias torrenciales de enero y febrero, se cayó un trozo de muralla en Segura de la Sierra”.

Al hilo, el arquitecto trató de imprimir en sus oyentes el especial interés de estos bienes patrimoniales. “Segura fue un distrito andalusí, o amelía que se llamaba, muy importante porque controlaba la cuenca de tres ríos: Guadalquivir, Segura y Guadalimar”, explicó el autor, que también se refirió a la Garganta del Ciervo, que es una de las pocas presas del periodo andalusí que todavía se conservan en España. Estas torres que pueblan la comarca de la Sierra de Segura no están concentradas, sino más bien dispersas en las hoy provincias de Jaén y Albacete, aunque el autor reconoció que “hay una especial acumulación en el valle del río Trujala y en el del Guadalimar”. En este punto, destacó las torres de Santa Catalina, que están en el término municipal de Orcera y describió como una “auténtica maravilla”. “De este tipo de edificaciones solo quedan ocho en España, dos en Andalucía, que son las que hay allí”, subrayó el arquitecto jiennense. Las otras dos están en Albacete y las cuatro restantes en la Comunidad Valenciana: “Al final, todas estas torres es patrimonio que hay que conservar porque son un ejemplo”. Con conferencias como la que pronunció ayer en el Museo Provincial, Quesada García no pretende otra cosa que dar a conocer el patrimonio en riesgo porque, de alguna forma, al hacerlo, “la propia sociedad empuja para que se proteja y defienda de alguna forma”.