Rosa María Espejo Torres: “Siempre vuelas bajo y cerca por si nos caemos”
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“Detrás de la coraza del director de Diario JAÉN hay un padre, hay un abuelo, hay un hijo”. Es Juan Espejo González, un jiennense con sangre granadina que tuvo el ingenio de saber sembrar y la suerte de recoger las mejores semillas: su familia. Rosa Espejo habló en nombre de sus hermanos, Carmen y Juan Miguel; de sus sobrinos, Carla y Ramón, de su abuela Cipriana, de sus tíos, de sus primos y de alguien que, desde un rincón privilegiado del cielo, abrazó al protagonista de la noche desde el centro neurálgico de Málaga, Miguel Espejo, el padre de la criatura. “Qué paradoja, tantos años viéndote entregar y presentar los premios Jiennenses del Año en Jaén a gente que lleva esta provincia más allá de sus límites y ahora te toca a ti, porque también hay quienes cuidan que Jaén no solo sea presente, sino también futuro”. Ya estaba emocionado el homenajeado cuando a su hija, también con las lágrimas contenidas, le tocó hablar en público de “su persona favorita”.
Agradeció Rosa María Espejo el gesto amable y generoso de la Casa de Jaén en Málaga y, como malagueña adoptiva, barrió para casa y mostró el orgullo de vivir en primera persona un acontecimiento único. Habló del periodista pero, sobre todo, del padre “maravilloso”. Subrayo: “Eres un fan incondicional de todos nosotros, tu apoyo es infinito en cualquier aspecto, ahí estás; con nosotros siempre, volando bajo y cerquita por si caemos, para asegurarte de que lleguemos bien. Aunque muchas veces ese no sea el destino que tú elegirías”. La segunda de los tres hijos de Juan Espejo, entre el silencio y la mirada atenta de los asistentes, desveló: “Nos animas continuamente a ir a los sitios, a descubrir mundos, a llamar a todas las puertas y a vivir con todos, porque así el mundo, dices, que será nuestro, sin límites, sin techos, ¡qué suerte! Tú no nos dices cómo puedo ayudarte, tú nos dices, dos manos tengo”.
Explicó algo que la gente más cercana ha escuchado en más de una ocasión al director de Diario JAÉN. Se trata de la regla de las tres “P”: Paciencia, Prudencia y Perseverancia. “Tú has añadido dos más, que son Pasión y Periodismo. Quizás es hora de añadir una sexta, la de Papi, porque ese pelo blanco ya te delata y eres abuelo de dos enanos maravillosos”, dijo Rosa Espejo. Ya tuvo que limpiarse las lágrimas y abrir su corazón de par en par: “Siempre nos has dicho que es mejor sembrar, siempre sembrar, contra todos los tiempos y en todos los surcos, y que debemos hacerlo cada día, en tus dos tierras, porque no nos olvidamos de tu querido Tocón. Sabemos que nadie es imprescindible, tú nos lo has dicho muchas veces, pero también nos has enseñado que hay unos cuantos insustituibles, y teniéndote aquí como ejemplo, trabajamos cada día para conseguir serlo”. Y dijo algo más: “Y llegado este punto, sólo nos queda decir que nosotros, tus hijos, y ya también tus nietos y toda tu familia, estamos muy orgullosos de ti y que te queremos mucho”. Llegó el momento del abrazo y, como telón de fondo, una madre feliz de ver que mereció la pena aquellas noches de ensueño hasta verlo crecer.