“Pedir ayuda no es fallar, es cuidarse”: El doctor José Ángel Alcalá aboga por acudir al psiquiatra sin miedo
Pedir ayuda cuando algo no va bien no siempre resulta fácil. En el ámbito de la salud mental, el miedo al diagnóstico, los prejuicios y las ideas preconcebidas sobre lo que ocurrirá en una consulta de Psiquiatría pueden hacer que algunas personas retrasen la decisión de acudir a un profesional, incluso cuando el malestar empieza a afectar a su vida cotidiana, según afirma el doctor José Ángel Alcalá, jefe de servicio de Psiquiatría del Hospital Quirónsalud Córdoba y del Centro Médico Quirónsalud Jaén. El doctor Alcalá considera, con motivo de la celebración mañana del Día Mundial de la Salud Mental, que “hay que destacar que es fundamental que la primera consulta se convierta en un espacio seguro, confidencial y libre de juicios, en el que el paciente pueda explicar qué le sucede y comprender, con un lenguaje claro, las opciones disponibles para abordar su situación. Acudir al psiquiatra debería ser tan natural como consultar a cualquier otro especialista cuando algo afecta a nuestra salud”, señala el especialista, que insiste en que el objetivo de la primera valoración no es poner una etiqueta rápida, sino conocer a la persona, entender el contexto en el que se encuentra y determinar qué necesita.
Durante esta primera consulta se aborda qué ha llevado al paciente a solicitar ayuda, cómo se siente, qué síntomas presenta y cómo están repercutiendo en su día a día. También se revisa su historia clínica general para disponer de una visión global antes de plantear una orientación diagnóstica y, posteriormente, acordar con el propio paciente la estrategia terapéutica más adecuada. El abordaje puede combinar diferentes herramientas en función de las necesidades de cada persona. Entre ellas se encuentran el tratamiento farmacológico cuando está indicado, la coordinación con los servicios de Psicología, las pautas relacionadas con el estilo de vida y un seguimiento clínico individualizado. En el caso de que se considere necesario recurrir a medicación, la elección del tratamiento se realiza atendiendo a las características de cada paciente, su situación clínica y la respuesta y tolerancia al mismo. El especialista señala que el objetivo es encontrar la alternativa adecuada y ajustar el tratamiento durante el seguimiento, realizando las modificaciones o la retirada de forma progresiva cuando esté indicado.
“Es importante que el paciente entienda qué estamos haciendo y por qué. El tratamiento debe ser una decisión compartida y adaptada a sus circunstancias, no una solución estándar para todas las personas”, explica el doctor Alcalá. Esta forma de trabajar también permite abordar uno de los principales temores que pueden aparecer al acudir por primera vez a Psiquiatría: la idea de que consultar a un especialista implica necesariamente recibir un diagnóstico o iniciar un tratamiento farmacológico. La valoración clínica es precisamente el momento para conocer qué está sucediendo y determinar si existe un problema de salud mental que requiera intervención y cuál es la estrategia más adecuada.
Nuevas alternativas para las depresiones de difícil tratamiento
Los avances en Psiquiatría han permitido ampliar las opciones terapéuticas disponibles para determinados pacientes, especialmente en aquellos casos de depresión en los que no se ha obtenido una respuesta suficiente con tratamientos previos. Entre estas alternativas se encuentran tratamientos farmacológicos de administración intranasal que disponen de indicaciones terapéuticas concretas y cuyo uso requiere valoración y supervisión médica. En pacientes seleccionados pueden contribuir a una reducción rápida de determinados síntomas depresivos, por lo que constituye una opción que el especialista puede valorar dentro de una estrategia terapéutica individualizada.
Otra vía de tratamiento es la neuromodulación, que engloba técnicas no invasivas como la Estimulación Magnética Transcraneal (EMT) y la Estimulación Transcraneal por Corriente Directa (tDCS). Se trata de procedimientos que utilizan estímulos físicos para actuar sobre determinadas áreas cerebrales relacionadas con la regulación del estado de ánimo. La EMT emplea pulsos magnéticos, mientras que la tDCS utiliza corrientes eléctricas de muy baja intensidad. Ambas técnicas se realizan sin cirugía y pueden contemplarse en determinados pacientes, siempre a partir de una valoración clínica individualizada.
“El hecho de que un tratamiento no haya funcionado no significa que no existan más opciones. La Psiquiatría ha avanzado mucho y actualmente disponemos de diferentes herramientas que nos permiten plantear alternativas cuando la evolución no es la esperada”, destaca el doctor Alcalá.
El especialista considera que este avance terapéutico debe ir acompañado de un cambio en la forma de entender la salud mental. Normalizar la consulta con profesionales, hablar de los problemas psicológicos y psiquiátricos sin prejuicios y favorecer una detección temprana son pasos esenciales para que las personas puedan recibir atención cuando la necesitan.
El Día Mundial de la Salud Mental, que se celebra cada 10 de octubre, contribuye precisamente a visibilizar los trastornos mentales, combatir el estigma y recordar que cuidar la salud mental forma parte del cuidado integral de la salud. Para el doctor Alcalá, superar las barreras que todavía dificultan pedir ayuda es también una forma de prevención, “dar el paso de consultar cuando algo nos preocupa no significa que estemos fallando, sino que estamos cuidándonos”.
Quirónsalud en Andalucía
El Grupo Hospitalario Quirónsalud cuenta en la actualidad en Andalucía con ocho centros hospitalarios situados en las ciudades de Málaga, Marbella, Los Barrios (Cádiz), tres en Sevilla, Córdoba y Huelva, además de 18 centros médicos de especialidades y diagnóstico y dos hospitales de día quirúrgicos, que lo posicionan como líder hospitalario privado de esta comunidad autónoma.
Sobre Quirónsalud
Quirónsalud es el grupo de salud líder en España y, junto con su matriz Fresenius-Helios, también en Europa. Además de su actividad en España, Quirónsalud está también presente en Latinoamérica. Conjuntamente, cuenta con más de 55.000 profesionales en más de 180 centros sanitarios, entre los que se encuentran 57 hospitales con más de 8.000 camas hospitalarias. Dispone de la tecnología más avanzada y de un gran equipo de profesionales altamente especializado y de prestigio internacional. Entre sus centros, se encuentran el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, Centro Médico Teknon, Ruber Internacional, Hospital Universitario Quirónsalud Pozuelo, Hospital Universitario Quirónsalud Barcelona, Hospital Universitari Dexeus, Policlínica Gipuzkoa, Hospital Universitari General de Catalunya, Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón, etcétera.
El Grupo trabaja en la promoción de la docencia (catorce de sus hospitales son universitarios) y la investigación médico-científica (cuenta con el Instituto de Investigación Sanitaria de la FJD, acreditado por el Ministerio de Ciencia e Innovación). Asimismo, su servicio asistencial está organizado en unidades y redes transversales que permiten optimizar la experiencia acumulada en los distintos centros y la traslación clínica de sus investigaciones. Actualmente, Quirónsalud está desarrollando multitud de proyectos de investigación en toda España y muchos de sus centros realizan en este ámbito una labor puntera, siendo pioneros en diferentes especialidades como oncología, cardiología, endocrinología, ginecología y neurología, entre otras.