Pediatras del Hospital de Jaén recomiendan el juego al aire libre para frenar la miopía infantil

Los especialistas advierten de que la patología podría afectar al 30% de los niños en 2030
Un profesional sanitario del Hospital de Jaén realiza un examen de agudeza visual a un paciente pediátrico utilizando un test de símbolos. / Junta de Andalucía.
Diario de Jaén

Especialistas del servicio de Pediatría del Hospital Universitario de Jaén, perteneciente al Servicio Andaluz de Salud (SAS) de la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias, recomiendan el juego al aire libre para prevenir la miopía infantil, para ampliar las horas de exposición a la luz solar y reducir el uso de pantallas.

Esta patología se ha convertido en un creciente problema de visión, porque su incidencia aumenta tanto en España como a nivel mundial. El primer estudio de prevalencia de estos casos, realizado en 2024, sitúa en un 19% la proporción de niños de entre 5 y 7 años que la padecen. Las previsiones apuntan a que esta cifra podría alcanzar el 30% en 2030, si se mantiene la tendencia actual.

La evolución de esta enfermedad de salud visual también resulta significativa en toda la población, porque entre 1993 y 2016 pasó del 10% al 34%. Este incremento se produce incluso en los países con mayor número de horas solares. La exposición a la luz natural es uno de los factores que los especialistas consideran relevantes en la prevención de la miopía infantil. “Para prevenirla es muy importante que los niños tomen el sol. Deben pasar al aire libre, al menos, la mayor parte del tiempo que dedican al juego, porque necesitamos favorecer que realicen actividades en espacios exteriores”, subraya el jefe de Pediatría del Hospital Universitario de Jaén, Jesús de la Cruz.

Este facultativo jiennense subraya que debe reducirse también el tiempo que los menores pasan delante de las pantallas. “Uno de los principales problemas que tenemos ahora es el aumento del tiempo dedicado por la población infantil a usar dispositivos electrónicos. Debemos reducir la exposición a estas pantallas”, recalca. Jesús de la Cruz destaca también la importancia de mantener unos hábitos adecuados de descanso. “Es importante ampliar y respetar las horas de sueño de los niños. Un buen descanso, junto con el ejercicio, el juego al aire libre y una menor exposición a pantallas, forma parte de unos hábitos de vida saludables que debemos fomentar desde los primeros años”.

La prevención de la miopía debe comenzar desde edades tempranas y requiere la implicación de las familias y del entorno escolar. “No debemos esperar a que aparezcan los problemas de visión para actuar. La prevención empieza con pequeños cambios en los hábitos cotidianos de los niños, como los ya indicados”, incide el jefe de Pediatría del Hospital Universitario de Jaén.