Paco Reyes se despide de la Diputación de Jaén, tras 15 años al frente, con un reconocimiento masivo
No quiso perderse nadie la despedida oficial de Paco Reyes como presidente de la Diputación de Jaén tras casi 15 años al frente de la Administración provincial. Por ello, el salón de plenos del “Ayuntamiento de los Ayuntamientos” presentó un ambiente de gala, con alcaldes y alcaldesas de todas las comarcas, representantes de la sociedad civil, militar, académica y eclesiástica ocupando las bancadas por decenas, y con su familia, a la que tantas veces ha pedido perdón por sus ausencias, en primera fila, incluido su nieto. La expectación en torno a las 11 de la mañana ha sido máxima, aguardando la llegada de Reyes Martínez, quien en los últimos tres lustros ha cruzado innumerables veces unas puertas que hoy se quedaron pequeñas para dar cabida al agradecimiento y reconocimiento masivo que le han brindado compañeros, amigos, e incluso rivales políticos. La palabra, tras los saludos protocolarios, la ha tomado en primer lugar el ya expresidente de la Diputación, para exponer el consabido motivo de la sesión plenaria extraordinaria, cediéndola enseguida al portavoz del Grupo Popular, Luis Mariano Camacho. El dirigente bailenense ha comenzado su intervención con un emotivo recuerdo para la familia del malogrado José Carlos Gómez Villamandos, quien fuera consejero de Universidades durante la pasada legislatura en el Parlamento andaluz. “Hoy no va a encontrar ningún reproche”, ha afirmado el portavoz popular con un tono más cordial que los que se acostumbran a oír en el pleno de la Diputación. Camacho Núñez deseó en nombre de su grupo éxito y suerte en el nuevo periplo que el próximo 11 de junio comenzará Paco Reyes en Sevilla. “Que su nueva etapa sea fructífera para Andalucía”, ha concluido, tendiéndole la mano al parlamentario andaluz electo para “trabajar por y para Jaén”.
Pilar Parra, portavoz del PSOE, fue la siguiente en intervenir, vertebrando la primera parte de su alocución recordando el camino recorrido durante estos cerca de 15 años por el “piloto” de la Administración provincial. “Parece que fue ayer cuando se inició esta etapa, con una situación muy complicada por la crisis financiera que asolaba”, rememoró una Parra Ruiz emocionada por momentos: “No me mires, Paco, porque si no, no puedo seguir”. Enumeró la lista de aciertos de la Diputación Provincial con Reyes Martínez al frente, la hoja de ruta trazada desde su llegada en 2011, los proyectos conseguidos, la financiación repartida, y los logros que quedarán en la memoria de los que han sido sus compañeros de viaje durante cuatro mandatos consecutivos. “Solo desde la mezquindad se puede odiar a Paco Reyes”, ha finalizado la portavoz socialista, quien también tuvo un último mensaje para su sucesor en el cargo, Juan Latorre, reconociendo las “buenas manos en las que dejas la Diputación”.
”Hoy es un día que se quedará para siempre marcado en rojo en mi vida”, ha reconocido el protagonista de la cita institucional. No ha querido olvidar Paco Reyes a nadie en sus agradecimientos, con especial mención para los propios trabajadores de la Administración provincial, por su “compromiso ejemplar”. Reyes Martínez ha hecho un recorrido por su legado, por los buenos y los malos momentos, con la pandemia de Covid-19 como el máximo exponente de estos últimos, pero siempre, con la mirada al frente porque “las administraciones públicas no estamos para otra cosa si no para facilitar el día a día de los ciudadanos”. Ha repasado también uno de los buques insignia de sus mandatos, recordando las inversiones realizadas en materia laboral, con los planes de empleo como factor diferencial de la gestión socialista. La emoción lo embargó cuando en el culmen de su discurso nombró a su familia, a sus padres y a su recién estrenado nieto, aguantando las lágrimas que sí derramaron en la primera fila del salón de plenos. “Pido perdón por si he hecho algo, alguna vez, que haya perjudicado a alguien en lo personal. Se levanta la sesión”, se ha despedido el presidente provincial que más tiempo ha estado en su cargo. El día de su renuncia oficial se ha ido fundiéndose en un abrazo común con todas las personas que hoy se han acercado hasta la Plaza de San Francisco de la capital para mostrarle su respeto, su cariño, su agradecimiento y su admiración.