Paco Reyes: “Estaré a la altura para defender a la provincia en el Parlamento”

Afronta el reto de representar a Jaén en las elecciones autonómicas por el PSOE con la experiencia como baluarte y aval de una trayectoria en la que siempre arrimó el hombro por su tierra. Aprovecha para hacer balance de su gestión y destaca varios proyectos importantes
Paco Reyes en la sede del PSOE, durante la entrevista con Manuela Rosa Jaenes. / Fotografías: Agustín Muñoz / Diario JAÉN.
Manuela Rosa Jaenes

LA ENTREVISTA

Llega con zapatillas “casual”, acordes con los tiempos que corren, con la intención de recoger habas después de la entrevista. Es la única manera que tiene de escapar del ruido que genera la política para continuar con la energía propia de alguien que lo mismo está en Pamplona por la mañana que en Noalejo por la tarde. Paco Reyes Martínez (Bedmar, 1962) llega “dopado” a las elecciones autonómicas gracias a la confianza depositada por el Partido Socialista para encabezar la candidatura por la provincia y, sobre todo, gracias al estreno de un ciclo vital resumido en un palabra: abuelo. Va a por todas. Lo hace con el sello del trabajo.

—Dejó la Secretaría General del PSOE con la intención de agotar mandato en la Diputación. ¿Qué ha pasado para que no pueda cumplir su compromiso?

—Lo que ha pasado es, como siempre, que estoy a disposición del proyecto del Partido Socialista en la provincia, y si el nuevo secretario general de Jaén y la secretaria general de Andalucía me piden que encabece las listas al Parlamento, no puedo decir que no, porque yo, que he sido secretario general, sé lo que supone. Me voy un año antes, pero estoy muy ilusionado con la propuesta que me han hecho desde la confianza. Quien me conoce sabe que lo voy a dar todo.

—Irá usted al Parlamento de Andalucía. ¿No ha tenido la tentación de ir a la escuela a enseñar?

—Desgraciadamente, no he tenido tiempo. Trabajé durante seis años, desde que aprobé las oposiciones en 1984, en Cádiz, Cazorla y en Bedmar, y me incorporé a la política de forma provisional y son muchos años dedicado a lo público. Ya tengo edad de poder jubilarme como maestro y, evidentemente, no voy a volver a la escuela. Esta oportunidad me va a permitir trabajar por la provincia aprovechando mi experiencia y haciendo lo que Paco Reyes ha hecho desde que está en política: echar muchas horas y pensar lo mejor para esta tierra. Es lo que haré tanto si gobernamos como si nos toca estar en la oposición.

—Quizás lo natural hubiera sido el Senado. ¿Cabe todavía esa posibilidad?

—No. Mi compromiso es el Parlamento de Andalucía durante los próximos cuatro años para llevar las necesidades, las reivindicaciones y las propuestas de Jaén.

—¿Se ha planteado usted alguna vez postular y trabajar políticamente para liderar el PSOE de Andalucía?

—No, nunca. Lo que sí hemos querido es ponernos a disposición del Partido Socialista de Andalucía, porque Jaén, como siempre, es un aliado. El PSOE de Jaén no quiere ser más que ningún otro PSOE provincial, pero tampoco menos que el resto. Tuve algunas propuestas, por ejemplo, Susana Díaz me planteó ser consejero, pero le dije que yo jugaba mejor papel en la provincia de Jaén y aquí he estado encantado, como secretario general y como presidente de la Diputación. Estoy a disposición, ahora, del proyecto provincial que lidera Juan Latorre.

—¿Cómo prevé la transición en la Diputación Provincial?

—Hay un aspecto positivo en el hecho de irme un año antes, porque el nuevo presidente tendrá más de un año para trabajar, con un equipo que ya está hecho y rodado y, por lo tanto, creo que será una transición tranquila y ejemplar, como siempre han sido desde que Felipe López sustituyó a Cristóbal López Carvajal en 1995 y, después, Moisés Muñoz relevó a Felipe López y llegué yo y me hice cargo en 2011. Este adelanto vendrá bien, porque ya hay una tendencia que Juan Latorre ha mamado como diputado en los últimos casi tres años de legislatura y el proceso será tranquilo gracias a una persona que es municipalista, que conoce las necesidades de la provincia por el pateo que ha hecho y será una transición ejemplar.

—La capital siempre ha reivindicado más peso en Diputación y, si usted deja el acta, el siguiente es Julio Millán...

—Esa decisión la tendrá que tomar el partido cuando llegue el momento y yo estaré a disposición de lo que decida la Dirección.

—¿Están cerradas las heridas que dejaron las primarias?

—Todas las primarias dejan heridas y quedan los recuerdos. Tenemos un gran secretario general, la militancia apostó de una forma clara por una persona joven, con experiencia municipal y es quien tiene la responsabilidad, junto con su equipo, de dirigir el partido.

“El que me hayan propuesto como número uno de las listas al Parlamento y, además, con mi nieto, ha sido como una transfusión de sangre, voy dopado a la precampaña y a la campaña del 17 de mayo”

—Ahora tiene a Juan Latorre en Jaén y a Ángeles Férriz en Sevilla. ¿Le incomoda?

—No, Paco Reyes está comodísimo en el PSOE, con mucha ilusión, fuerza y ganas. El que me hayan propuesto como número uno de las listas al Parlamento y, además, con mi nieto, ha sido como una transfusión de sangre, voy dopado a la precampaña y a la campaña. No me he hecho un lifting ni me he pintado el pelo, es algo heredado de mi madre, pero la gente me ve más joven. Estoy con mucha ilusión, muy cómodo y dispuesto a darlo todo, como siempre lo he hecho, es una manera de trabajar del PSOE de Jaén, pero también de Paco Reyes, de la calle, con los colectivos, con las asociaciones... Y ahora como parlamentario lo seguiré haciendo, siempre de manera coordinada con la dirección provincial y ejerciendo aquellas tareas que se me encomienden en Sevilla.

—Resuma su legado político y de gestión en Diputación.

—Yo creo que, en primer lugar, continué con el proceso que inició Felipe López en 1995, que trabajaba por la igualdad, por los pueblos más pequeños y medianos, por mejorar los servicios públicos y por proyectos como el Jaén Paraíso Interior, que el año que viene cumplirá treinta años. Continué su línea aportando nuevas ideas, como la Fiesta del Primer Aceite, la conmemoración del Día de la Provincia, Degusta Jaén, Oleotour y, evidentemente, las grandes infraestructuras que he tenido la oportunidad de liderar.

—¿La más importante?

—El Palacio de Deportes Olivo Arena, una infraestructura que no teníamos y que permite celebrar competiciones de carácter nacional o internacional. También es importante la compra del edificio de Banesto o el de la Cámara de Comercio de la calle Hurtado, además de la construcción del Cetedex en la provincia y que, por fin, se haya hecho algo en torno al ferrocarril, que no se había hecho nada desde 1979, que puso Cristóbal Montoro una traviesa en 2002 y nadie sabe dónde está. Hemos dado pasos para avanzar, como el estudio de viabilidad, o que se incluya esa línea eléctrica de 400 que va desde Baza hasta Úbeda y Manzanares, que resolverá el problema de desierto eléctrico que hay en el norte de la provincia. Satisfacción, de la misma manera, con la reapertura de la Academia de la Guardia Civil de Úbeda, donde la Diputación ha jugado un papel fundamental a la hora de negociar con el Gobierno de España la necesidad de esa oficina. El legado es, sobre todo, la amistad que he tenido de todos los alcaldes que han pasado, desde 2011, por sus ayuntamientos, las visitas a todos los municipios de la provincia y el contacto con tantísimo colectivo.

—¿Cómo afronta el reto de encabezar la candidatura del PSOE al Parlamento de Andalucía por la provincia de Jaén?

—Con muchísima ilusión. Se me están haciendo largos los días hasta que se constituya el Parlamento y pueda empezar a trabajar en esta línea. Me lo ha pedido el partido, estoy encantado, no voy obligado, y deseando de que me encomienden las nuevas tareas. Yo, que soy una persona de 24-7, de lo que Diario JAÉN es notario, creo que estaré a la altura para defender a esta provincia.

—Las encuestas apuntan la posibilidad de perder el cuarto escaño. ¿Cómo ve la situación?

—Yo creo que las encuestas están para ganar a las encuestas. Quiero recordar las últimas elecciones en las que participamos, las generales de 2023. En las autonómicas, en 2022, el Partido Popular sacó casi 700.000 votos más que el Partido Socialista en Andalucía. Un año después sacó en torno a 120.000, es decir, recuperamos 550.000. Quién iba a decir que Pedro Sánchez iba a ser presidente del Gobierno, porque Alberto Núñez Feijóo y su equipo ya se habían comprado los trajes en El Corte Inglés y menos mal que tenían tiques regalo. Ahora va a pasar lo mismo, porque la situación es distinta.

—¿En qué sentido?

—Los andaluces han podido comprobar que aquel Moreno Bonilla, que vino moderado, lo que venía es con un plan predeterminado, y estoy convencido de que esta precampaña y campaña electoral vamos a ser capaces de convencer y recordar a los jiennenses que hay 83.000 personas esperando una operación o una visita al especialista, 3.500 con demora de una resolución de la dependencia... Lo saben los profesionales y la población en general a qué se ha dedicado el presidente, a atacar a lo público y entregar Andalucía a aquellos que pretenden hacer dinero con los servicios públicos. Esa es la principal tarea que tenemos de aquí al 17 de mayo. Los andaluces no son los mismos que en 2022, porque han visto que aquel Moreno Bonilla que vino con piel de cordero se ha convertido en el gran lobo de los servicios públicos de Andalucía.

—¿Quién es el enemigo político para el PSOE en la cita del próximo 17 de mayo?

—Nuestro contrincante político es el Partido Popular, evidentemente, el responsable de todo lo que ha sucedido en Andalucía y de que en Jaén no haya ni un solo proyecto. ¿Qué le ha hecho esta provincia a Moreno Bonilla para que nos trate como nos está tratando? No hay nada de la Junta de Andalucía, cuando vemos que está en construcción el tercer hospital de Málaga, con un presupuesto de 543 millones de euros, cuando se ha adjudicado el Materno-Infantil de Huelva por 86 millones de euros, cuando se ha inaugurado la ampliación del hospital de Marbella por 100 millones de euros... Y aquí están construyendo desde hace dos años una lavandería, un insulto a los jiennenses. Después van a construir un tanque de tormentas, un depósito para recoger el agua de lluvia. ¿Dónde está nuestro hospital? ¿Vamos a lavar en esa lavandería las sábanas de Málaga, de Granada, de Almería y de Córdoba, cuando tienes los terrenos cedidos por la Diputación y el Ayuntamiento desde hace más de cinco años? El contrincante político es quien nos ha engañado, quien maltrata a la provincia, y tiene un nombre: Juan Manuel Moreno Bonilla.

—¿Beneficiará a su partido la confluencia de fuerzas de la izquierda en Andalucía?

—Yo creo que, aun así, todavía hay varios partidos a la izquierda del PSOE. Que la izquierda a la izquierda se una siempre es una buena señal, porque son muchos los votos que se pierden con mucha buena voluntad y que, al final, no tienen representación parlamentaria. Es una buena noticia y habrá que ver los resultados. La gente quiere un cambio que es, además, necesario para nosotros, para nuestros hijos y nuestros nietos. Estamos viendo el deterioro de lo público.

—¿Resta o suma que la candidata venga del equipo de Gobierno de Pedro Sánchez?

—María Jesús Montero no sólo viene del equipo de Gobierno, sino que es un ejemplo de que conoce Andalucía. Ella fue viceconsejera de Salud cuando la sanidad pegó el subidón, en sustitución de Paco Vallejo, fue consejera de Hacienda, ha trabajado por Andalucía desde el Gobierno de España, sabe cómo hay que hacer las cosas y, por supuesto, es una satisfacción para los andaluces el hecho de que haya estado como vicepresidenta y ministra. Otra cosa son los bulos falsos que algunos intentan trasladar, porque ella ha estado detrás de todo lo que ha venido a esta tierra, no hay duda. Los andaluces ven a una mujer comprometida, con experiencia, seria en la gestión y pensando en lo mejor para Andalucía.

“Los andaluces no son los mismos que en 2022, porque han visto que aquel Moreno Bonilla que vino con piel de cordero se ha convertido en el gran lobo de los servicios públicos de Andalucía”

—¿Prevé crisis y búsqueda posterior de un nuevo liderazgo en el partido si María Jesús Montero obtiene malos resultados?

—No habrá malos resultados, van a mejorar con respecto a 2022, porque la gente ya lo dijo cuando fue a votar en 2023, donde en Jaén nos quedamos a 3.000 votos del Partido Popular, cuando en 2022 hubo una distancia de 20.000. Casi tres años y medio después, los andaluces y los jiennenses son conscientes de que, aquel modosico que vino, este que dice ahora que quiere una mayoría suficiente para no sentarse con Vox, que quiere tapar el pasado y el presente... Él fue el primer presidente de una comunidad autónoma que accedió al Gobierno gracias a los votos de Vox en 2019, también de Ciudadanos, tenemos poca memoria, porque obtuvo un 20% de papeletas en 2018. Ya se sentó. Yo no contemplo ese escenario, vamos a mejorar, porque tenemos una buena candidata y queremos elegir un modelo de Andalucía de igualdad, de equilibrio territorial y de servicios públicos, no un modelo de ataque a todo lo público, incluida nuestra Universidad, que no tiene nombre lo que están haciendo con ella.

—También cabe la posibilidad de que la legislatura transcurra lamiéndose las heridas...

—¿Quién?

—Su partido.

—No, el PSOE nunca se lame las heridas, el PSOE lo que hace es trabajar, tanto si estamos gobernando como si estamos en la oposición. Lo que no se puede dar ya es por hecho un resultado cuando falta casi un mes para las elecciones, que es lo que está haciendo Moreno Bonilla, que está preocupado. Un claro ejemplo es no querer debatir con María Jesús Montero, porque no tiene nada que poner sobre la mesa, está inseguro y, además, no hay más que ver lo que está ocurriendo en otras comunidades, lo mismo que hizo él, el primero, el 16 de enero de 2019, en San Antón, el día del cumpleaños de mi madre.

—¿Qué le exige ahora mismo al presidente de la Junta y candidato del Partido Popular?

—No le exijo, porque sé que no sirve para nada. Yo me reuní con él el 25 de julio, a la una y media de la tarde, un viernes, después de muchos meses pidiéndoselo, le llevé un listado de temas, me dijo que me iba a contestar a todos y, después de nueve meses, nada. Da igual lo que diga, lo que firme, lo que comprometa, porque es una persona que engaña a Andalucía y, especialmente, a la provincia de Jaén. Firmó un acuerdo con las universidades públicas en abril del año pasado y no ha servido para nada. Él me dijo a mí que iba a pagar la parte que le quedaba del Olivo Arena, casi dos millones y medio de euros, y aún no lo ha hecho. Por lo tanto, no le pido nada porque sé que no va a responder y, si dice que sí, no tiene palabra y lo ha demostrado.

—¿Cuál es la cuenta de resultados de la Junta en Jaén?

—La puede ver la ciudadanía. ¿Qué proyecto importante ha desarrollado, en siete años y medio, Moreno Bonilla? Dijo que Jaén se iba a convertir en la ciudad del fútbol sala y no han hecho absolutamente nada. Ni siquiera han puesto en marcha el tranvía. Se tardó veintidós meses en hacer toda la obra, en cambiar esta capital, porque se nos ha olvidado el paso elevado que había para entrar a Los Olivares, que cambió la entrada de un pueblo grande a la de una gran ciudad... Son tan inútiles, tan incapaces, que en siete años y pico no han conseguido que el tranvía esté andando con personas dentro, cuando estaba funcionando en veintidós meses con un gobierno socialista. Por eso no quiere debatir con María Jesús Montero. Se lo preguntaré a la número uno del Partido Popular, que es consejera. No han puesto ni un euro para el Cetedex de Jaén, cuando han invertido 100 millones en el Colce de Córdoba, han sacado una convocatoria de 14 millones de euros para las empresas que se instalen en su entorno y aquí ni un solo euro. Ese es el currículum de Moreno Bonilla. ¿Qué le han hecho los jiennenses para que nos trate así?

“Hay algo en lo que no he cambiado, que es en las ganas de seguir trabajando y en el compromiso de que cuando digo que sí es que sí. Pido perdón a mi familia, mis dos hijas y mi mujer, que son los grandes damnificados”

—¿Qué opina de la número uno del PP, Catalina García?

—No tengo que opinar yo, ya lo hizo Moreno Bonilla cuando la quitó. En siete años ha tenido cuatro consejeros de Sanidad, un simple reconocimiento de que no han hecho las cosas bien. A Catalina García la conozco desde que era alcaldesa de Jimena, no la voy a calificar ni entraré en valoraciones, tiene mi respeto desde el punto de vista personal, pero creo que ha tenido una gestión regular, por no decir otra cosa. Su presidente se ha encargado de calificarla cuando la destituyó a ella y a sus antecesores, lo mismo que Jaén, que ha tenido cinco gerentes del Hospital en siete años. Los profesionales lo saben.

—¿Y la cuenta de resultados del Gobierno central?

—Blanco sobre negro. No estamos hablando de política ficción, sino del Cetedex, que estará terminado el campus principal antes de que acabe 2026 y que están en concurso las primeras cien plazas. Hablamos del estudio de viabilidad para la conexión de Jaén con la alta velocidad, de las obras que se hacen para acortar tiempos en la línea que va desde Jaén-Linares-Baeza-Madrid, las que permitan la autopista desde Algeciras, donde Linares-Baeza jugará un papel fundamental, porque bajar de las tres horas desde Madrid es el objetivo del Gobierno de España. Hablamos de la nueva línea eléctrica, de la Academia de la Guardia Civil de Úbeda y de la actitud con el tren de borrascas. ¿Es normal que la Junta de Andalucía dedique 35 millones de euros para 771 ayuntamientos? El Gobierno ha puesto 2.000 millones. Es más, el Ejecutivo andaluz ha excluido a 74 ayuntamientos de las ayudas a los agricultores, cuando Pedro Sánchez los ha incorporado a todos, los 97, y van a llegar a la provincia más de 600 millones de euros, lo mínimo, 5.000 euros a los agricultores que declararon más de 2.000 euros de ingresos en la Declaración de la Renta de 2024. Todo esto lo tendrá que explicar Catalina García. ¿Por qué votan siempre en contra de todo lo que es bueno para los jiennenses? Por ejemplo, la reforma laboral, la subida de las pensiones... Todo es marca Pedro Sánchez, es marca del Partido Socialista.

—¿Cuántas veces se ha arrepentido de no dar un puñetazo en la mesa sonoro con un Gobierno socialista en Madrid y en Andalucía para que trataran a Jaén como le corresponde?

—Es que lo he dado. Basta con ir a las hemerotecas. Cuando sucedió lo del Colce, fuimos nosotros los que dimos el puñetazo, porque no estábamos de acuerdo, y por eso vino el Cetedex a Jaén. Hemos reclamado y seguiremos haciéndolo. Lo hemos hecho con Pedro Sánchez y lo hicimos con José Luis Rodríguez Zapatero, a quien le dijimos que ya estaba bien y vino el Plan Activa Jaén, 1.700 millones de euros licitados en el Boletín Oficial del Estado, no es economía ficción. Hemos dado golpes en la mesa, pero nos escuchan cuando se trata del Partido Socialista, el Partido Popular, no. Yo puedo salir a la calle mirando a la gente a la cara, porque he cumplido con mi obligación, otros tienen que agachar la cabeza.

“Hay que desterrar los bulos falsos que intentan trasladar. Los andaluces ven en María Jesús Montero a una mujer comprometida, con experiencia, seria y pensando en lo mejor para Andalucía”

—¿Cree que el Cetedex cumple expectativas y arrastra las inversiones inducidas pronosticadas?

—No cumplirá, es que las está cumpliendo. Sin que el edificio esté terminado, hoy FMG está funcionando, Escribano está trabajando para adecuar las naves de Santana para fabricar vehículos militares, hay una empresa en Bedmar abierta y con nueve personas trabajando haciendo cableado para armamento militar, que Desay esté en Linares no es fruto de la casualidad... Es fruto del efecto tractor, porque el Cetedex es una oportunidad gracias también a nuestra Universidad.

—¿Circulará el tranvía este año o habrá que esperar a las próximas elecciones municipales?

—Es el ejemplo más claro de cómo se puede ser tan inútil. ¿Es normal que un tranvía que estaba andando, con personas subidas, en abril de 2011, que tardó veintidós meses en hacerse toda la obra, en siete años sólo hayan conseguido sacarlo en pruebas? Eso es síntoma de incapacidad, porque no creen en este proyecto, pero sí, por ejemplo, en la línea nueva de tranvía de Málaga, con inversiones de cientos de millones de euros, mientras aquí vemos a un técnico con unos alicates arreglando los cables. Eso es una realidad, no es algo que se esté inventando el Partido Socialista. Hay que ser muy inútiles, lo mismo que el Museo de Arte Ibero, que se lo encontraron inaugurado, con exposiciones provisionales y que todavía no han resuelto la muestra definitiva. Les da igual Jaén, son malos gestores, porque sólo están pendientes de sus intereses y de a quienes representan, que no son los de la gran mayoría de los votantes del Partido Popular.

—¿Tiene solución el tren?

—Sí, pero es que ya lo he dicho muchas veces, el tren no se compra en la tienda del barrio ni en grandes superficies, sino que conlleva pasos que son necesarios. En 2002 vinieron Montoro y Álvarez Cascos a poner una traviesa para comenzar unas obras, pero no empezaron, porque no podían empezar, por lo que engañaron a los jiennenses. Para que el tren se haga, hace falta un estudio de viabilidad, un estudio informativo, que se está redactando junto con el de impacto ambiental, y después viene el proyecto y la licitación. Estos son los pasos que estamos dando hacia adelante y estoy convencido de que será una realidad más pronto que tarde, lo mismo que las mejoras en el tren convencional o la integración del ferrocarril en la capital, que permita eliminar esa barrera entre la Avenida de Barcelona y la zona de expansión de la capital.

—Jaén y Córdoba son las únicas provincias de Andalucía que no están unidas por autovía. Decía Catalina García que al menos el PP ha arreglado la carretera. ¿Quién es el responsable?

—Es un ejemplo más de lo que miente. Moreno Bonilla no le dice la verdad ni al médico, menos si es de la sanidad pública. Ahí están los programas electorales del Partido Popular. Cada vez que voy a Sevilla, que voy de vez en cuando, no he visto nunca un tractor por las vías laterales, nadie... ¿Eso para qué es? No cumplen, engañan a la gente con esa carretera, mienten e incumplen compromisos. El Partido Socialista priorizó la autovía Úbeda-Martos y seguimos con la Autovía del Olivar, pero ellos nada en siete años y pico. Ahora tienen en proceso de adjudicación cuatro kilómetros desde el polígono de Martos, dirección Alcaudete. Es para nota. Lo que tiene que hacer la candidata del PP es pedir perdón a los jiennenses por engañarnos, y podían haber hecho un kilómetro de autovía en lugar del parcheado.

—¿Hay margen de maniobra para la vertebración y el equilibrio entre provincias?

—Hay todo el margen. Yo intento convencer al presidente de la Junta de que hay vida más arriba de Écija y de Antequera y hay un desprecio total a la provincia de Jaén, con casos muy concretos que ya he comentado. Moreno Bonilla firmó un convenio para el abastecimiento de agua potable de Los Pedroches con la Diputación de Córdoba y, sin embargo, no lo hace con Jaén. ¿Por qué?

—Dice Juan Eslava Galán que la provincia tiene una solución complicada con el olivar.

—Quiero mucho a Juan Eslava Galán, reconozco su trabajo y su capacidad, pero con esas afirmaciones traslada que no conoce la provincia, porque ya no es sólo olivar, sino que la industria aporta a la economía y al empleo más. Jaén es un ejemplo de diversificación, con empresas tan importantes en políticas sociales como Macrosad, otras relacionadas con las nuevas tecnologías, como Innovasur, las de energías renovables, como la empresa de Antonio Ruano... Tenemos el 25% del plástico de Andalucía, no sólo en torno a Valeo, sino el dedicado al sector agroalimentario. Lo mismo pasa con el turismo, con 1,2 millones de visitantes. Creo que Juan Eslava Galán, que vive en Madrid, no tiene una radiografía real, sin contar con el Cetedex.

“Son tan inútiles, tan incapaces, que en siete años y pico no han conseguido que el tranvía esté andando con personas”

—Después de Pedro Sánchez, Emiliano García Page, ¿o hay algún mirlo blanco por ahí?

—Pedro Sánchez ha anunciado que se va a presentar y creo que tiene más posibilidades que tuvo en 2023, donde nadie daba un euro por él, y ahí está, abordando momentos muy complicados por España. La gente es consciente de lo que está haciendo. En las tertulias no se habla de crecimiento económico, de creación de empleo, del papel que juega España en la política internacional liderando el “no a la guerra”... Se habla de cosas artificiales y la gente ya se ha dado cuenta. Por eso creo que Pedro Sánchez después de Pedro Sánchez y, cuando decida que no, ya veremos. Para eso están las elecciones primarias.

—¿Ha cambiado Paco Reyes desde que entró en política?

—He cambiado en tener un mayor conocimiento de la provincia, en tener la suerte de conocer a muchísima gente, de muchas ideas políticas, que se deja la vida sin pedir nada a cambio y quitándole el tiempo a sus hijos para dedicarlo a los demás, en enriquecimiento personal... Pero hay algo en lo que no he cambiado, que es en las ganas de seguir trabajando y en el compromiso de que cuando digo que sí es que sí, con todas las consecuencias. Pido perdón a mi familia, mis dos hijas y mi mujer, que son los grandes damnificados. Por eso digo que si me quedo en Andalucía cuatro años es porque así será.

—¿Qué le hace feliz?

—Ver que cada día hay gente más feliz. Me hace menos feliz cuando veo el sufrimiento de la gente. Tuve la suerte de conocer Palestina, y pensar lo que está pasando en la Franja de Gaza me duele de manera especial, como lo que sucede en Ucrania o en El Líbano, donde los poderosos se van imponiendo y acaban con instrumentos multilaterales que fueron fundamentales después de la Guerra Civil. También me hace infeliz la situación de los inmigrantes. Si lo que ha firmado el Partido Popular en Extremadura o en Aragón, nos lo hubieran aplicado a nosotros cuando llegamos a Francia, a Alemania o a Suiza, ¿qué hubiera pasado? Íbamos en igualdad de condiciones.

—¿Con qué se enfada, aparte de cuando pierde el Real Madrid?

—Ya cada vez me enfado menos cuando pierde el Madrid, con la cantidad de pasta que cobran, si no corren... Me enfado con la injusticia, con las deslealtades, cuando la gente engaña conscientemente, con mala fe, o hace daño a las personas, porque no todo vale en política, eso es pasarse.

—Mensaje final.

—Que cuando los ciudadanos vayan a coger su papeleta, sean de izquierdas o derechas, que piensen lo que les interesa a ellos, no a los demás. Pido a los profesionales de la sanidad, de la educación, de la dependencia que cuenten lo que está pasando, porque ellos están viendo lo que sucede y les solicito que hagan ese trabajo de sinceridad, lo mismo que lo hace el Sindicato Médico, porque no es lo mismo que lo diga Paco Reyes a que lo digan ellos. Que nos ayuden a que Andalucía tenga el Gobierno que le convenga a Andalucía, a la mayoría de los andaluces y andaluzas, un Gobierno que defienda los servicios públicos y de calidad.