Medio siglo después de la primera llamada con un móvil en una calle de Nueva York
“Joel, aquí Marty. Solo te estoy llamando desde un teléfono celular, un teléfono móvil real, portátil, de mano”. Probablemente es la frase más reproducida los últimos días, con ligeras variantes, en portales de divulgación de ciencia o en sus secciones de cabeceras digitales. La que leen es la transcrita por National Geografic España. La pronunció el 3 de abril de 1973 el ingeniero Martín Cooper en una calle de Nueva York y su interlocutor era su rival y colega Joe S. Engel. En la carrera hacia el primer teléfono móvil, Cooper, que trabajaba para Motorola, se la había jugado a Engel, que lideraba el proyecto de la compañía Bell. Martín Cooper, el padre del teléfono celular, utilizó un prototipo desarrollado con su equipo, el Motorola DynaTAC800x. Pesaba 1,1 kilos y medía 23 centímetros. Han pasado 50 años y 12 días desde entonces.
Motorola no comercializó su primer celular hasta 1983. Fue el DynaTAC 8000X evolucionado y era muy caro: costaba 4.000 dólares de la época. A partir de ahí la velocidad fue de vértigo: primer mensaje de texto, teclado para escribir, pantalla led, conexión a internet, aplicaciones, cámara de fotos, grabadora de voz, grabadora de vídeos, reproductor de música, redes sociales, linterna, brújula, monedero, operador de banca, receptor de televisión... Y cada vez más sofisticados, con materiales acordes, ligeros, resistentes y tecnología versátil, capaz de retransmitir con el programa adecuado un evento a todo el mundo. Un ejemplo que tiene a mano el periodista es Diario JAÉN y esta web, que proyecta lo local a escala planetaria con sus retransmisiones en directo de cualquier evento que se celebre en la provincia.
¿Qué supuso para un medio de comunicación el uso del móvil? Otra revolución más. Una casuística muy simple lo ilustra. Cuando el fotógrafo salía del edificio de la calle Torredonjimeno del Polígono Los Olivares, pongamos hacia el centro para cubrir agenda, llevaba en el bolsillo del vaquero un folio con el trabajo: lugar y hora. Si saltaba una noticia de alcance, ¿cómo dar con él? ‘Llama a tal o cual sitio, que debe llegar en un rato para cubrir la rueda de prensa’, solía decir el redactor jefe. ‘Oye, que han llamado del periódico, que les llames urgente...’ Y nuestro fotógrafo llamaba, con suerte, si recibía el mensaje; él u otro compañero. Había que localizar a cualquiera que estuviera disponible para salir pitando. Los esforzados corresponsales acudían en auxilio del apuro en la mayoría de las ocasiones porque, quien más quien menos, tenía cámara.
Aquello era una odisea. Cuando llegaron los ‘busca’ el escenario cambió radicalmente. Mensaje: ‘Accidente N-4. Cerca Despeñaperros’. Y allí se iba echando humo. El trabajo cambió con el móvil y, en cierto modo, la forma de hacer periodismo. Baste otro ejemplo. Este periodista envió con cierto presidente de la Diputación, que regresaba de Bruselas a Jaén en el día, los carretes de fotos de aquella histórica manifestación contra la OCM del olivar y del aceite de oliva para la crónica que había de publicarse al día siguiente. Los texto llegaban por fax escritos a máquina en papel pautado. Hoy, la intendencia para la cobertura de aquella manifestación hubiera sido bien distinta. En realidad, llevamos con el celular un pequeña Redacción móvil para escribir, hacer fotos, vídeos, documentarse, transmitirlo para su edición en web o en papel y subirlo a redes si se tercia. Casi nada que ver los que ahora manejamos con el primero que usamos en este periódico, un Nokia duro como un ladrillo, con antena fija larga como el meñique.
La pregunta, más allá de su uso como herramienta de trabajo, es qué hacemos con ellos ahora en la vida cotidiana. Hay una encuesta reciente que dibuja la respuesta a trazo grueso.
¿Qué tipo de dispositivo usamos a diario y para qué?
Según el último estudio de Nielsen, compañía de referencia mundial en medición de audiencias, datos y análisis, el 94% de los españoles usamos el smartphone, el 60% los ordenadores, el 32% las SmartTvs, el 22% las tablets y solo el 16% los altavoces inteligentes. En España tenemos 350 millones de estos dispositivos y el móvil es el más usado. El 83% de los españoles, además de llamar y recibir llamadas, buscamos con ellos información, y un 82% lo usamos para revisar sus redes sociales. Además, el 57% de los españoles elegimos el móvil como herramienta para hacer compras online, principalmente mujeres de 21 a 39 años. El 68% de las compras realizadas desde este dispositivo se hacen en marketplaces —plataforma en la que tiendas ofrecen sus productos— siendo la que más compra la población de 50 años (82%). El estudio de Nielsen destaca que un 45% de los compradores usan aplicaciones propias de las marcas al comprar con sus dispositivos móviles y las que más las utilizan son mujeres entre 21 y 39 años (53%). El 27% de las compras se hacen en aplicaciones de productos de segunda mano y las hacen principalmente mujeres de entre 21 y 29 años (42%). El 10% de las compras las hacemos a través del navegador del móvil. La cifra sube hasta el 42% en la franja de hombres comprendida entre 21 y 39 años.
Este liderazgo indiscutible del móvil para lo cotidiano se complementa con un uso variado de otros dispositivos. El mismo estudio de referencia dice que el 60% de los españoles usa a diario el ordenador. Y lo usamos preferentemente para buscar información (73%), ademas de revisar correos electrónicos (64%). Para comprar online, el uso es del 58%, sobre todo hombres de más de 50 años. Otro uso doméstico es el de la Smart TV. El 32% de los españoles lo hace a dirario. El 66% dice ver películas y series, y el 30% ver videoclips online. La tablet la usa a diario el 22% de la población, mayoritarimente para buscar información y, en menor medida, para jugar, ver películas y series. Por último, los altavoces inteligentes son los dispositivos menos usados, sólo el 16%, De este, un 32% escucha música frente a un 18% que sólo los utiliza para buscar información.