Los alumnos y profesores del “Jesús María” vuelven a la normalidad hoy
Tras dos meses y medio de obras hoy por fin los 162 alumnos y alumnas del CEIP Jesús y María y su profesorado, así como el resto de la comunidad educativa del centro, han regresado a la normalidad tras los trabajos de reparación de un ala del centro afectada por un hundimiento el pasado otoño. El alcalde de Jaén, Julio Millán, ha visitado junto a los ediles de Educación, Eva Funes, y Mantenimiento Urbano, Javier Padorno, las instalaciones tras las obras de acondicionamiento por los hundimientos registrados en aseos y dependencias de una parte del centro, acompañados por técnicos municipales y representantes de la dirección del colegio.
Durante este tiempo, se ha renovado el saneamiento de la zona afectada y se ha construido un forjado que no existía cuando se hizo el centro hace 100 años. El Ayuntamiento se hizo cargo más allá de su competencia de las obras mediante un contrato de emergencia. La comunidad educativa ha podido seguir en el centro haciendo su actividad y como se comprometió el Consistorio, hoy, lunes 19, los niños y niñas del centro ya pueden hacer uso de los aseos y las aulas completamente reformadas.
“La comunidad educativa de este colegio regresa a la normalidad dos meses y medio después gracias a esta intervención municipal de emergencia, su Ayuntamiento ha estado ahí para atenderlos más allá de su responsabilidad y hoy estamos felices de que puedan regresar a sus rutinas escolares y sus padres y madres a la tranquilidad”, dice Millán. En este sentido las obras realizadas el ala afectada del colegio han permitido el saneamiento de la sub-base de la zona hundida y la construcción de un nuevo forjado anclado a la cimentación actual del edificio mejorando su capacidad portante y resistente. Los resultados de las catas realizadas tras el suceso demostraron que la solería de la planta baja estaba apoyada en su construcción hace cien años sobre suelo natural, lo que motivó el hundimiento al absorber más la humedad propia del terreno en épocas de lluvia. Con el forjado sobre el que se reconstruirán dependencias y aseos se solventa esta situación.
También se han terminado los cerramientos de fábrica para separar dependencias y se ha terminado la colocación de azulejos y sanitarios en los aseos, que han sido además adecuados a normativa para personas con discapacidad y presentan un mobiliario renovado y mucho más accesible para los más pequeños. “Ha sido un importante trabajo que hemos asumido para garantizar la normalidad y que hoy la comunidad educativa utilice sus dependencias como antes”, sostiene.