Las precipitaciones dejan buena cosecha en el cereal

El sector agradece las lluvias para salvar la campaña de invierno
Aspecto de ayer de un campo de cereal en los alrededores de Alcalá la Real.
Diario de Jaén

El agua es la mejor medicina para el campo y aunque las precipitaciones de la última semana no tendrán resultados en esta campaña de recolección de la aceituna, sí han sido muy beneficiosas para otros cultivos como el cereal, ya que las lluvias han sido abundantes —unos 40 litros por metro cuadrado de media— y de forma regular, sin que haya habido tormentas que provocaran daños al campo. De esta manera, el cereal, que es cultivado en varios puntos de la provincia como la Campiña Norte, Sierra Sur o en zonas de altitud, que han sembrado la avena, el trigo o la cebada en los meses de octubre y noviembre, necesitaba esta agua para tener una buena temporada de invierno.

De esta manera, Juan Luis Ávila, secretario general de COAG Jaén, señaló: “Ha llegado el agua en el minuto 90 de partido, pero ha llegado justo para que la gente que había sembrado puedan tirar para adelante. Ha sido un agua muy necesaria para el cereal”. Asimismo, añadió: “Se siembra en octubre y noviembre y ahora este agua ha salvado la cosecha. Se había activado la simiente gracias al rocío de por las mañanas pero estas precipitaciones han sido las que han hecho que puedan aguantar ya todo el invierno porque es un cultivo que no necesita mucha agua”. En este sentido, el secretario general de UPA Andalucía y de Jaén, Cristóbal Cano, destacó: “Estas precipitaciones han llegado en muy buen momento para el campo, especialmente para los cereales de invierno como la avena, el trigo o la cebada, que van a ayudar a su desarrollo en estas primeras fases desde su cultivo”.

En cuanto al olivar, Ávila afirmó que “llega tarde”. “Para lo único que va a servir es para que los secanos cojan algo de calibre y se puedan recolectar el próximo año”, sentenció. Asimismo, Cristóbal Cano reflejó: “Esto va a poner las bases para que los embalses recuperen niveles de años anteriores y esas consecuencias del decreto de sequía que parece inminente, no sean tan graves como las anunciadas si las precipitaciones siguen siendo escasas”.

PANTANOS. El agua registrada en los últimos días no ha servido para que los embalses recuperen parte de su capacidad, ya que siguen estando por debajo del 25%, cuatro puntos menos que hace un año que ya se vivía un panorama complicado. De esta manera, el Aguascebas, con el 70,38%, es el que más lleno está, seguido del Dañador, con el 59,07. Aún así, entre los dos apenas suman 6,6 hectómetros cúbicos. En este sentido, el que más agua acumula es el Tranco de Beas, que con el 32,17% de su capacidad, tiene 160 hectómetros cúbicos. Por otro lado, el que peor panorama presenta es el Giribaile, el segundo más grande de Jaén, que está al 17,66%.