La Universidad de Jaén exhibe el histórico “Diccionario de autoridades”
La Universidad de Jaén presenta una nueva propuesta expositiva en la sala Obra Invitada de la Antigua Escuela de Magisterio, un espacio dedicado a mostrar piezas singulares de gran valor patrimonial y cultural. En esta ocasión, el público puede contemplar una obra del calibre del “Diccionario de autoridades”, primer gran repertorio lexicográfico de la Real Academia Española y una de las obras fundamentales para comprender la historia de la lengua y la cultura hispánicas. La vicerrectora de Cultura de la UJA, Marta Torres, remarca la gran importancia cultural de esta muestra, denominada “El diccionario que fundó una cultura: Diccionario de autoridades”, dado que se conforma “como una fotografía de altísima resolución de la sociedad, las costumbres y la cosmovisión del mundo hispánico en la transición del Barroco a la Ilustración”. Publicado entre 1726 y 1739, Marta Torres considera que el ‘Diccionario de autoridades’ “constituye un hito en la historia de la lexicografía española”. “Su nombre procede del método empleado para definir las palabras, dado que cada entrada se acompaña de citas de autores considerados ‘autoridades’, como Miguel de Cervantes, Lope de Vega, Francisco de Quevedo, Luis de Góngora o Teresa de Jesús, entre otros. De este modo, la obra se convirtió en un vasto archivo de ejemplos literarios que preserva la riqueza lingüística del Siglo de Oro español”, explica la vicerrectora de Cultura de la UJA.
La exposición está comisariada por la catedrática de Lengua Española de la Universidad de Jaén Águeda Moreno, investigadora principal del Seminario de Lexicografía Hispánica de la UJA, que indica que dentro de los muchos aspectos que podrían trabajarse en torno a esta obra lexicográfica, esta muestra “se centra principalmente en cómo el espacio cultural y social en el que se inserta este diccionario a principios del siglo XVIII va a ser totalmente determinante para conocer cómo se configuró el estado moderno de España”. “Un diccionario que proponía a esta monarquía de principios del siglo XIX una lengua unida y con un orden que pretendía crear una cohesión social y política, teniendo en cuenta la diversidad lingüística. Esa lengua servía también en la diplomacia, lo cual ponía a España a la altura de las potencias internacionales del momento y se alzaba como lengua culta para poder transmitir cualquier tipo de ciencia. Por lo tanto se plantea totalmente una nación moderna con una obra que viene a sustentar una lengua”, declara la comisaria de la muestra.
Más allá de su valor filológico, el diccionario ofrece un retrato extraordinariamente detallado de la sociedad y la vida cotidiana del mundo hispánico en la transición del Barroco a la Ilustración. Sus páginas recogen vocabulario relacionado con oficios hoy desaparecidos, términos técnicos de disciplinas como la esgrima, la botánica o la arquitectura, así como expresiones del habla popular, del argot de tabernas o de la germanía. También documenta creencias, prácticas médicas, costumbres alimentarias y refranes populares, por lo que se constituye como un auténtico tratado de antropología y etnografía. La obra permite, además, rastrear la presencia de variedades regionales del español, incluida la andaluza. Entre sus entradas aparecen voces vinculadas a Andalucía —como “capacha”, una cesta manual de palma— y referencias al propio territorio jiennense, como el término “jaén”, aplicado a una variedad de uva especialmente apropiada para la elaboración de vino.
La pieza expuesta ha sido cedida por la Biblioteca del Hospital Real de la Universidad de Granada y puede visitarse hasta el 27 de abril en la sala Obra Invitada de la Antigua Escuela de Magisterio de Jaén. La muestra, que se enmarca en la efeméride de los 300 años de la primera edición del diccionario académico (1726), ofrece la oportunidad de acercarse a una obra que no solo marcó el inicio de la tradición lexicográfica académica, sino que se erige también como un espejo privilegiado de la historia cultural del español.