La plantilla del autobús urbano de Jaén amenaza con ir a la huelga en San Lucas si Alsa no desbloquea el convenio
La plantilla de Alsa, concesionaria del autobús urbano en Jaén, ha anunciado movilizaciones ante el bloqueo en la renovación del convenio colectivo, con una postura de la empresa que tilda de “tomadura de pelo tras nueve meses de negociaciones infructuosas”. Una decisión, que incluye la posibilidad de huelga de cara a la Feria de San Lucas, que ha trasladado este miércoles en una nota el sindicato CSIF “tras el mandato claro obtenido en la asamblea de trabajadores celebrada ayer”. “La votación de convocatoria de huelga realizada por el comité de empresa ha sido respaldada por la mayoría absoluta de la plantilla y se comunicará a la autoridad laboral en los próximos días a efectos de desbloquear la negociación del convenio colectivo”, ha explicado. Como primer paso en el calendario de protestas, se ha previsto una concentración el 23 de septiembre a las 10:00 horas en la plaza de la Libertad, un día antes de la “reunión decisiva” prevista con los responsables de Nex Continental Holdings, SLU. Desde CSIF se ha denunciado la “flagrante discriminación laboral” que sufren los empleados de Jaén respecto a sus compañeros de la misma compañía en otras provincias andaluzas. Las plantillas de Alsa en Granada y Almería disfrutan de unas condiciones laborales y salariales “superiores, a pesar de desempeñar exactamente el mismo trabajo y pertenecer al mismo grupo empresarial”.
“Un trabajador en Jaén gana un 30 por ciento menos que uno en Granada por realizar el mismo trabajo, en la misma empresa”, señalan los propios trabajadores. Por ello, exigen poner fin a esta brecha y reiteran su disposición al diálogo. Para el comité de empresa hay puntos que son “innegociables”: una subida salarial “justa”; el pago de los festivos con recargo del 75 por ciento legalmente establecido o la instalación de más aseos en rutas. Por último, ha lamentado la postura que la dirección de Alsa ha mantenido en los nueve meses que acumula ya esta negociación. Una “indignación” que “alcanzó su punto crítico en la última reunión del pasado 10 de septiembre”. “La empresa justificó su falta de avances alegando que aún no tenían hechos los cálculos sobre las peticiones de la parte social continuando así, sin dar respuesta a la plataforma de propuestas presentada”, ha explicado al respecto.