La Diócesis de Jaén da la bienvenida al año nuevo, bajo la intercesión de Santa María
Comienza el nuevo año y el obispo de Jaén, Sebastián Chico Martínez, le dio la bienvenida esta mañana en la Catedral de Jaén. Lo hizo con una eucaristía en la Solemnidad de Santa María, Madre de Dios, en la cual también se festejó la Jornada Mundial de la Paz. La misa ha estado concelebrada por su secretario particular, Francisco Javier Cova; los canónigos Juan Francisco Ortiz, Raúl Contreras y Antonio Lara, el cual ha ejercido como maestro de ceremonias. Asimismo, han participado algunos seminaristas y multitud de fieles. La capilla musical ha corrido a cargo del coro Amicitia, de Martos, y las lecturas han estado participadas por dos miembros de este coro y una colaboradora de la Catedral. Francisco Javier Cova ha sido el encargado de proclamar el Evangelio de San Lucas.
En la homilía, el obispo ha invitado a reflexionar y orar juntos “para dar gracias a Dios por el Nuevo Año que comenzamos, con la esperanza de que sea un tiempo lleno de bendiciones, de paz y de fraternidad para todos”. En este sentido, ha añadido: “Este 2025 es particularmente significativo, pues celebramos el Jubileo de la Encarnación, bajo el lema “Peregrinos de Esperanza”, que iniciamos el pasado domingo en nuestra Diócesis de Jaén. Que este sea un tiempo de renovación espiritual, de reconciliación y de compromiso con nuestra vocación cristiana, donde somos llamados a abrir nuestro corazón a la misericordia de Dios y a caminar en comunión con todos nuestros hermanos, redescubriendo nuestra fe y nuestra vocación como hijos de Dios, viviendo y testimoniando su amor”.
Chico también ha subrayado que, en este primer día del año, la Iglesia dirige la mirada de los fieles hacia Santa María. “Al aceptar el mensaje del ángel, María se convirtió en la primera peregrina de esperanza, abriendo su corazón al misterio de la Encarnación. Su “sí” es una llamada a nosotros para confiar plenamente en Dios, especialmente en los momentos de incertidumbre”, ha profesado el obispo, para continuar manifestando que es ella la que “nos enseña a vivir con corazones abiertos a la gracia de Dios, a enfrentar los retos con esperanza y a construir juntos un mundo más justo y fraterno”.
Igualmente, ha puesto el foco en la Jornada Mundial de la Paz y en el mensaje del Papa Francisco respecto a este día: “En este contexto jubilar, el Papa nos exhorta a ser artesanos de paz, promoviendo el perdón y la reconciliación en nuestras vidas y comunidades. Nos anima a escuchar el grito de la humanidad amenazada y a responder con gestos concretos de amor y solidaridad, construyendo juntos un mundo donde la paz y la justicia prevalezcan”. El obispo ha concluido pidiendo la intercesión de la Santísima Virgen. “Que María nos inspire a ser verdaderos peregrinos de esperanza, llevando la luz de Cristo a quienes más lo necesitan, empezando por los más próximos”, ha sostenido, a lo que ha añadido: “Que la bendición de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo nos acompañe en cada paso de este camino. ¡Feliz y bendecido Año Nuevo!”.
Las ofrendas, el pan y el vino, han sido portadas hasta el altar por unos niños, acompañados por su madre, que han recibido la bendición del obispo. Antes de la bendición final, ha rezado un Padre Nuestro por el Papa Francisco y ha culminado venerando la imagen del Niño Dios. Con esta solemne ceremonia, los jienenses han encomendado el nuevo año a la protección maternal de Santa María, Madre de Dios y madre nuestra, renovando su fe y esperanza, en este tiempo de especial gracia con motivo del jubileo que comenzaba hace solo unos días.