Jaén llora la pérdida de una de sus personalidades más ilustres: Muere el arquitecto Luis Berges Roldán
El 17 de junio cumplió 100 años. Luis Berges Roldán vive su centenario con una memoria prodigiosa que le permite cada día recordar su legado como arquitecto y urbanista. Su ejercicio libre durante cuatro intensas décadas de trayectoria no sólo permitió la recuperación del rico patrimonio monumental de la capital, con la rehabilitación de los Baños Árabes como máximo exponente, sino que también deja una herencia universal en pueblos y ciudades de la tierra a la que tanto ama.
Luis Berges pudo elegir Madrid para desarrollar su carrera arquitectónica y, sin embargo, quiso regresar a Jaén después de una formación exquisita en unos años complicados. Nada fue fácil. Tuvo la suerte de nacer en el seno de una familia acomodada, una saga de arquitectos que dejó su impronta en Jaén y, justo en ese tránsito a la vida adulta, su historia dio un giro de ciento ochenta grados. El segundo de seis hermanos, se quedó huérfano de padre a los catorce y, cuatro años después, de madre. Vivió los horrores de la Guerra Civil, aquella contienda que siguió desde la Zona Roja con horror, miedo y privación. Perseguidos por el Frente Popular, a punto estuvieron de matar a su padre, Luis Berges Martínez, el artífice del ensanche de su tierra que nunca llegó a ver. Se vio obligado a hacer las maletas y poner rumbo a Madrid con la tristeza de ver cómo su familia quedó totalmente disuelta. Acogido por unos tíos en la capital de España, consiguió un puesto de delineante que le permitió cumplir la promesa que se hizo a él mismo cuando falleció su padre. Pasó hambre, atravesó el frío de la soledad rodando de pensión en pensión y le recompensó el destino con el amor y con el oficio. Consiguió terminar la carrera en la Escuela Superior de Arquitectura. Tenía su vida resuelta en Madrid, pero en cuanto tuvo la oportunidad regresó a su tierra, una decisión de la que no se arrepiente, por más que reniegue de las atrocidades urbanísticas con las que se topa en sus paseos diarios. Casado con Catalina Torres Martínez, la gran mujer con la que compartió su vida hasta su fallecimiento, volvió a Jaén ya con tres de los siete hijos que tuvo. Eran los años sesenta del siglo pasado y, aunque empezó a trabajar de forma independiente, pronto consiguió aprobar las oposiciones de arquitecto municipal en el Ayuntamiento de su ciudad. Ocho años estuvo hasta que decidió pedir la excedencia en 1976, aunque regresó en 1985 para jubilarse cinco años después.
Su primer gran trabajo de restauración y rehabilitación fue el Museo Provincial. Fue su mejor carta de presentación para continuar con grandes y pequeñas obras del patrimonio jiennense, desde iglesias hasta humildes viviendas. Hay tanto que agradecer a Luis Berges... Su creatividad arquitectónica hizo que los representantes políticos de diferentes épocas confiaran en él para rescatar del olvido joyas totalmente perdidas o, incluso, ignoradas. Su trabajo, acompañado de un encargado, un oficial y un peón, consistió en sacarlos de la ruina en la que se encontraban. Una de sus mejores restauraciones fue el Hospital San Juan de Dios, aunque nadie puede negar que los Baños Árabes fue el proyecto más representativo de su trayectoria como arquitecto. La Diputación Provincial consiguió el reconocimiento de Europa Nostra en 1984, una estrella que se puede ver, en la actualidad, incrustada entre aquellas singulares paredes. Amante de su profesión, enamorado del dibujo y del senderismo, hombre del Renacimiento en una era de Posmodernidad, es una de las figuras más importantes de su tierra, un referente que ha dejado huella en la arquitectura con un trabajo creativo y de paciente dedicación restauradora.
El arquitecto Luis Berges Roldán tiene centenares de obras de recuperación de edificios históricos, un jiennense universal que merece el abrazo sincero y el homenaje de su tierra.
Última entrevista del arquitecto Luis Berges con Diario JAÉN, perteneciente al serial realizado por Manuela Rosa Jaenes