Fanny Rubio recoge el XVIII Premio de las Letras Andaluzas
El Aula de Cultura del Palacio Provincial de la Diputación ha acogido hoy la entrega del XVIII Premio de las Letras Andaluzas “Elio Antonio de Nebrija”, que ha concedido la Asociación Colegial de Escritoras y Escritores de España, sección autónoma de Andalucía, a la escritora jiennense Fanny Rubio. La vicepresidenta primera y diputada de Economía, Hacienda y Recursos Humanos, Pilar Parra, ha intervenido en este acto en el que se ha reconocido la trayectoria y los méritos artísticos y profesionales de esta autora, profesora e investigadora nacida en Linares en 1949. En su intervención, Parra —que ha estado flanqueada en la mesa presidencial por el presidente y el vicepresidente en Andalucía de la entidad organizadora de este evento, Manuel Gahete y Francisco Morales, respectivamente— ha alabado a Fanny Rubio por su “compromiso social, espíritu crítico y reivindicativo y por ser activista del feminismo”. En esta línea, ha remarcado que hablar de esta autora es “hacerlo de voluntad, trabajo y constancia, de una profesora, investigadora, escritora, poeta, madre y mujer de incansable esfuerzo y extenso trabajo”.
Su obra, además, “está impregnada por la memoria del sur y el paisaje jiennense”, según ha precisado la vicepresidenta primera de la Diputación, quien ha añadido que esta doctora en Filología Románica y catedrática de Literatura española en la Complutense de Madrid “forma parte de una cosecha de intelectuales comprometidos con la educación, con la creación literaria, con la poesía, con la proyección internacional de la lengua y la cultura españolas, con los valores humanistas, con la cultura, con el valor de la mujer y con la denuncia de los oprimidos”.
Para Pilar Parra, la provincia de Jaén es “un territorio literario si tenemos en cuenta los escritores que han nacido, vivido o se han inspirado en nuestra provincia como Miguel Hernández, cuyo legado fue adquirido por esta Diputación y proyectamos al mundo, Antonio Muñoz Molina, Juan Eslava Galán, Salvador Compán, David Uclés y, por supuesto, Fanny Rubio, de la que nos sentimos muy orgullosos, de ahí que entre otras distinciones tiene algunas concedidas por la Administración provincial, como el Premio de la Provincia o el Premio Jaén, paraíso interior”.
Para finalizar, Parra ha incidido en la simbología que tiene recoger este Premio de las Letras Andaluzas “Elio Antonio de Nebrija” —patrocinado por la Fundación Unicaja— en la Diputación jiennense, “donde su primer premio en 1967, el Premio de Poesía Joven Ciudad de Jaén por su obra “Primeros poemas”, un galardón que le hizo soñar con ser una gran escritora y hoy aquí, muchos años después, le damos otro reconocimiento por ser una figura clave de la literatura contemporánea”.
En este acto —en el que también han estado presentes el delegado territorial de Cultura de la Junta de Andalucía en Jaén, José Ayala, la presidenta de la Fundación Unicaja Jaén, Carmen Espín, el presidente de la Asociación Colegial de Escritoras y Escritores de España, Manuel Rico, y la poeta Marifé Santiago, que ha sido la encargada de presentar a la galardonada— el presidente de la Asociación Colegial de Escritores y Escritoras de España, sección autónoma de Andalucía, Manuel Gahete, ha puesto de manifiesto el objetivo de este premio. “Nuestra misión prioritaria es fomentar la literatura andaluza, hacer que el público conozca a los escritores andaluces y reconocer valores de personas que por su trayectoria ligada a la escritura estén siempre en vigor y que sea su palabra la que aliente, sobre todo, a la juventud y que, a través de ella, la juventud emule a la gente que ha conseguido este premio”. Asimismo, Gahete ha mostrado su satisfacción porque a los escritores y escritoras que han recibido este premio se sume ahora “la obra magnífica de Fanny Rubio”, porque “es una mujer que destaca no solo por su creación literaria, sino también por su investigación, su trabajo como docente o su gestión cultural”. Por último, Fanny Rubio ha agradecido a la Asociación Colegial de Escritoras y Escritores de España, sección autónoma de Andalucía, la concesión de este galardón “con el que abro un círculo y cierro otro” y con el que “mis propios colegas me rescatan y se han acordado de mí después de que hace muchos años cruzara la frontera de Sierra Morena”.