El Hospital Universitario de Jaén imparte una tercera conferencia para favorecer la recuperación de personas con problemas de salud mental

El psicólogo Salvador Arjona Moreno destaca dos retos: garantizar la autonomía y los derechos de las personas atendidas y responder, a las demandas de seguridad de la sociedad
Conferencia dirigida a favorecer la recuperación de las personas con problemas de salud mental, impartida por Salvador Arjona Moreno en el Hospital Universitario de Jaén. / Junta de Andalucía.
Diario de Jaén

La reducción de la coerción en la atención a la salud mental ha sido el eje de la tercera y última conferencia organizada por el Hospital Universitario de Jaén, dependiente del Servicio Andaluz de Salud (SAS) de la Consejería de Salud y Consumo, dentro de las jornadas de verano dirigidas a favorecer la recuperación de las personas con problemas de salud mental. La conferencia ha sido impartida por Salvador Arjona Moreno, psicólogo clínico de la Comunidad Terapéutica, quien ha abordado la necesidad de avanzar hacia modelos asistenciales que minimicen e incluso eliminen las medidas coercitivas. Durante su intervención ha destacado que la atención en salud mental se encuentra actualmente entre dos retos: garantizar la autonomía y los derechos de las personas atendidas y responder, al mismo tiempo, a las demandas de seguridad de la sociedad.

El ponente ha expuesto que la evidencia científica y la experiencia acumulada en distintos servicios demuestran que es posible reducir de forma significativa estas prácticas e incluso erradicarlas mediante programas específicos. Asimismo, ha señalado que el tratamiento resulta más eficaz cuando el paciente participa voluntariamente en una relación terapéutica basada en la confianza, la reciprocidad y el respeto a su capacidad de decisión. Salvador Arjona ha concluido que este cambio requiere transformar no solo las actuaciones profesionales, sino también la cultura organizativa y los servicios de salud mental. En este sentido, ha defendido que el movimiento de recuperación y la deliberación bioética constituyen un marco adecuado para orientar tanto la formación de los profesionales como la organización de los recursos asistenciales hacia una atención más respetuosa con los derechos de las personas.