Día Mundial para la Prevención del Suicidio: Hablar, un camino a la esperanza
Una realidad que continúa necesitando atención, escucha y compromiso social, bajo el mensaje de que hablar y pedir ayuda puede ser el primer paso para salvar una vida. El Parque de la Alameda fue ayer un espacio para la reflexión, la memoria y la esperanza con motivo del Día Mundial para la Prevención del Suicidio. El acto, organizado por el Teléfono de la Esperanza de Jaén, reunió a ciudadanos y representantes de distintos ámbitos para recordar que detrás de cada cifra hay una historia, una familia y una vida que merece ser escuchada.
El presidente de Caja Rural de Jaén, Madrid y Barcelona, Juan Núñez, fue el encargado de dar lectura al manifiesto elaborado por el Teléfono de la Esperanza a nivel nacional. Remarcó que pedir ayuda es crucial. “Una conversación no resuelve una crisis por sí sola, pero abre un espacio para la expresión, la escucha y el inicio de soluciones”, declaró Juan Núñez, quien, en este sentido, indicó que es vital no afrontar el sufrimiento en soledad y combatir el estigma asociado a él. “Escuchar sin juzgar, acompañar y ofrecer apoyo pueden marcar una diferencia decisiva y convertirse en un puente hacia la esperanza”, añadió. De otro lado, Juan Núñez expuso que, en 2025, 3.808 personas se suicidaron en España —2.784 hombres y 1.024 mujeres—, lo que representa 10 suicidios diarios. “Aunque la cifra disminuyó un 3,7% respecto a 2024, esta tendencia no debe llevar a reducir los esfuerzos de prevención, ya que las causas de la disminución no están claras”, argumentó el presidente de la entidad financiera, subrayando la necesidad de continuar la atención y el acompañamiento a las personas afectadas después de una muerte por suicidio.
Por su parte, Carmen Herrera, presidenta del Teléfono de la Esperanza, destacó que el suicidio sigue siendo un tema que la sociedad prefiere acallar a pesar de su gravedad e hizo hincapié en que el sufrimiento es a menudo invisible. “Una persona puede parecer bien externamente mientras experimenta un profundo dolor. Por el contrario, alguien que sufre puede llegar a sentir que no hay salida”, manifestó la presidenta, que instó a todos a “aprender a mirar de otra manera” y a reconocerse como “agentes de ayuda” en su entorno. Además, Carmen Herrera subrayó que no es necesario tener las palabras perfectas o solucionar la vida de otros, sino simplemente “no mirar hacia otro lado” y “escuchar sin juzgar” para aquellos que esperan ser vistos. Asimismo, se encendió una vela por cada víctima de suicidio como símbolo de recuerdo y homenaje. El acto concluyó con la actuación de la Banda de Música de la Filarmónica de Jaén,