Cuenta atrás para descubrir la exposición permanente del Museo Íbero
Las obras de la exposición permanente del Museo Íbero avanzan según lo previsto para su inauguración a principios de 2027. Los trabajos de musealización y restauración continúan en las distintas plantas del edificio, donde ya se prepara la instalación de las primeras piezas, prevista para el mes de noviembre. “No tenemos constancia de que vaya a haber ningún tipo de retraso”, ha asegurado esta mañana el delegado territorial de Cultura, José Ayala, que confía en que “a primeros de año ya esté todo disponible para su apertura”. El responsable provincial de Cultura ha hecho estas declaraciones en una visita para los medios de comunicación, que ha permitido conocer los entresijos de una intervención que permitirá dotar de contenido a un espacio que se inauguró en 2017 sin una exposición permanente.
“Detrás de esa colección, hay un trabajazo enorme de diseño”, ha explicado la directora del Museo Íbero, Concepción Choclán. La responsable ha detallado que el montaje incluye vitrinas, plintos, dibujos, textos, cartelas, fotografías y vídeos interactivos, en un proceso en el que están involucrados las dieciocho personas que conforman la plantilla del museo junto a Acciona Cultura y diferentes empresas especializadas.
La muestra reunirá cerca de 2.000 piezas de titularidad autonómica y estatal. Antes de su instalación final, están siendo sometidas a los pertinentes trabajos de conservación y restauración para unificar criterios y garantizar su protección. “Queremos presentarlas de una forma homogénea, que las restauraciones sean todas coherentes”, ha señalado Choclán. La fabricación de los nuevos soportes constituye otro de los trabajos especializados. En el sótano del museo se preparan estructuras adaptadas a las características de cada una de las piezas, realizadas mediante impresión 3D.
El recorrido permitirá acercarse a diferentes aspectos de la cultura ibérica, desde la alimentación y la escritura hasta sus manifestaciones artísticas y funerarias. No faltarán el conjunto escultórico de El Pajarillo, el de la necrópolis de la Cámara de Toya o los exvotos recién llegados de la Cueva de la Lobera en Castellar. La exposición contará también con recursos interactivos, una vitrina invitada que se renovará cada seis meses y muestras temporales para ampliar contenidos e incorporar nuevos hallazgos. “Hemos esperado mucho tiempo y ya es cuestión de meses para que se abra y funcione como debería haber funcionado desde su inauguración”, ha resumido el delegado territorial de Cultura en la visita. Así, tras décadas de espera y obstáculos, verá la luz la mayor colección de arte ibérico del mundo.