Comienza la excavación en La Bobadilla para descifrar el oppidum y la necrópolis ibera de Alcaudete

El Instituto de Arqueología Ibérica de la UJA iniciará en octubre una nueva fase de intervenciones con metodologías de vanguardia y perspectiva de género
Presentación del proyecto de investigación en La Bobadilla. / Universidad de Jaén.
Diario de Jaén

El Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Ibérica de la Universidad de Jaén (IAI-UJA) va a iniciar en octubre una nueva fase de trabajos en el oppidum y la necrópolis ibera de La Bobadilla, en el municipio de Alcaudete, de Jaén, uno de los enclaves arqueológicos más destacados del Alto Guadalquivir. Si bien en la actualidad se lleva a cabo un proyecto impulsado por la ELA de La Bobadilla y el Ayuntamiento de Alcaudete, desarrollado por el Instituto de Arqueología Ibérica de la UJA, centrado en la prospección arqueológica y la realización de un muestreo con georradar, el proyecto inicia ahora una nueva etapa de investigación basada en la excavación del asentamiento y de la necrópolis, con el objetivo de ampliar de forma sustancial el conocimiento sobre las comunidades que habitaron este territorio en época ibérica.

Los trabajos realizados hasta el momento han permitido confirmar la ocupación ibérica tanto del oppidum como de la necrópolis, mejorar la delimitación de ambos espacios y obtener una primera lectura de su organización interna y de su estado de conservación. En el caso del asentamiento, las evidencias disponibles documentan una ocupación prolongada desde el siglo V a. n. e. hasta el siglo I d. n. e., una secuencia de más de quinientos años que refleja la relevancia de La Bobadilla como centro de organización del territorio. La prospección arqueológica y, especialmente, la aplicación de técnicas geofísicas, han permitido avanzar en la comprensión de la relación espacial entre el poblado y el área funeraria. Estos resultados constituyen ahora la base sobre la que se diseña esta nueva fase de investigación.

La nueva fase supone, por tanto, un cambio de escala, ya que la excavación permitirá la documentación y registro de estructuras, depósitos, contextos funerarios y secuencias estratigráficas. En este sentido, se plantea intervenir tanto en el oppidum como en la necrópolis, para estudiar de manera integrada dos espacios que formaron parte de una misma comunidad: el lugar en el que se desarrollaba la vida cotidiana y el espacio destinado a la muerte, la memoria y la representación social de los grupos aristocráticos de este territorio. Esta perspectiva conjunta permitirá formular nuevas preguntas sobre la organización del asentamiento, las prácticas domésticas y productivas, las transformaciones del paisaje, los rituales funerarios y la evolución histórica del enclave.

Asimismo, la investigación destaca por la aplicación de metodologías de vanguardia, ya que el equipo interdisciplinar de la Universidad de Jaén combinará la excavación de campo con análisis antropológicos de las personas enterradas, estudios físico-químicos de sedimentos y técnicas de micromorfología de suelos a escala microscópica. Asimismo, el registro arqueológico se abordará incorporando de manera transversal la perspectiva de género para ofrecer una interpretación más completa, inclusiva y crítica de la estructura social de las comunidades íberas.

En la presentación del proyecto realizada en el Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Ibérica de la Universidad de Jaén, la responsable del mismo, la investigadora Isabel Moreno, ha explicado que los sondeos y prospecciones arqueológicas que se van a llevar a cabo a partir de octubre “permitirán profundizar la sobre la secuencia de ocupación y la organización interna del oppidum y la necrópolis de estos dos espacios emblemáticos de la arqueología ibérica”. Por su parte, el alcalde de la E.L.A. de Bobadilla, Manuel La Torre Aranda, ha declarado que “octubre de 2026 será un punto de inflexión muy importante para la localidad, para la provincia y para el conocimiento de las sociedades íberas y estamos 100% seguros de que esta campaña será un éxito y que aportará mucho respecto a la puesta en valor de nuestro patrimonio arqueológico”.

Esta nueva fase de trabajos arqueológicos pretende, además, recuperar el enorme potencial científico de la necrópolis excavada hace más de medio siglo y situarlo en diálogo con las metodologías actuales. “Las investigaciones desarrolladas en la década de 1970 fueron decisivas para dar a conocer La Bobadilla y situarla en el mapa de la arqueología ibérica, pero la arqueología dispone hoy de herramientas capaces de extraer información que entonces no podía registrarse o analizarse. Volver a investigar este espacio, junto con el oppidum, ofrece la posibilidad de conectar la documentación histórica con nuevos datos de campo y de estudiar el yacimiento desde preguntas relacionadas con la vida cotidiana, la estructura social, las prácticas funerarias, la relación entre las personas y su entorno y la transformación del asentamiento a lo largo del tiempo. Todo ello, además, aplicando una perspectiva de género al análisis del registro arqueológico, perspectiva que consideramos fundamental para avanzar hacia una interpretación más completa, inclusiva y crítica de las sociedades iberas y de las relaciones sociales que las articularon”, explica el director del Instituto de Arqueología Ibérica de la UJA, Juan Pedro Bellón.

Paralelamente al trabajo de investigación, el proyecto comprende una apuesta decidida por la transferencia de conocimiento, acercando la investigación a la población. De esta manera, desde el inicio de los trabajos se han impulsado conferencias abiertas, encuentros con vecinas y vecinos, visitas al yacimiento y distintas actividades de divulgación, que han contribuido a incorporar la arqueología al paisaje cotidiano y a generar nuevos espacios de relación entre investigación, patrimonio y ciudadanía. La iniciativa está financiada por la E.L.A. de La Bobadilla y el Ayuntamiento de Alcaudete.