Agresiones a los trabajadores del parking de la Constitución

Los afectados piden a las autoridades que hagan algo para atajar el problema
Panorámica aérea de la Plaza de la Constitución durante una tarde lluviosa del pasado mes de abril.
Fran Miranda

El pan de cada día. Un grupo de trabajadores del parking de la Plaza de la Constitución denuncia agresiones a diario por parte de personas sin hogar que habitualmente pasan la noche en las instalaciones del aparcamiento público.

La situación se repite desde hace semanas, si no meses. Según el testimonio de los denunciantes, que prefieren permanecer en el anonimato, los hechos suelen seguir la misma secuencia: los empleados llegan a su puesto de trabajo y, entre sus tareas cotidianas, se han visto obligados a incorporar la de despertar a quienes se colaron en el aparcamiento la noche anterior.

Y ahí empiezan los problemas. Normalmente son insultos, pero hace unos días un joven sobrepasó la línea de la agresión verbal. Este es el relato: “Entré al aparcamiento por la calle San Clemente y lo vi acostado. Le pedí que hiciera el favor de irse, que eran las diez de la mañana. Me miró y volvió a darse la vuelta en el suelo. Cuando le dije que iba a llamar a la Policía, se levantó de un salto y se abalanzó sobre mí. Dos clientes que salían en ese momento del ascensor lograron detenerlo, pero volvió a tumbarse cuando nos fuimos”.

Unos minutos después, un compañero volvió a llamarle la atención. La respuesta del joven en esta ocasión fue empujarlo, lanzarle un zapato y amenazarlo. “En la calle te espero”, le dijo, según cuentan a este periódico los empleados del parking, que muestran su impotencia y lamentan “tener que ir a trabajar con miedo a diario”.

Tanto es así, que la empresa que gestiona el aparcamiento ha contratado este mismo mes de mayo un servicio externo de vigilancia que está activo. Además, ha instalado un sistema de control en los aseos que impide el acceso a los mismos si el usuario no dispone de un tique que certifique que es cliente del aparcamiento.

En este sentido, los trabajadores alertan de que no es extraño que reciban quejas de usuarios que denuncian que hay personas que hacen sus necesidades en las paredes, entre los vehículos e incluso que acceden al tercer y cuarto sótano, una zona privada donde están las plazas de los residentes y otros clientes que pagan por ellas.

Igualmente, los empleados aseguran que cada vez registran más incidencias por robos en el interior de vehículos y quieren aprovechar estas líneas para pedir a las autoridades competentes que hagan algo para solventar un problema que no solo les afecta a ellos, sino a vecinos y visitantes de una de las zonas más céntricas de la ciudad.

Desde la Comisaría de la Policía Nacional indican que no han recibido denuncias, pero no detallan si los agentes han tenido que intervenir por estos hechos. Lo cierto es que sí, así lo reconocen los trabajadores, que agradecen la labor de los policías, los mismos que desaconsejan a estos empleados formalizar una denuncia o iniciar acciones legales de cualquier tipo.