Las autoridades iraníes denuncian dos ataques mortales en zonas residenciales, uno con seis muertos

El bombardeo ha tenido lugar en la zona de Pardisan, situada ligeramente al sur de Qom, donde “tres viviendas han resultado dañadas”
Equipos de rescate de la Sociedad de la Media Luna Roja Iraní (IRCS) trabajan en el lugar de un edificio dañado por un ataque aéreo en Naqadeh, provincia de Azerbaiyán Occidental, Irán. Archivo. / Europa Press.
Diario de Jaén

Las autoridades iraníes han informado en la madrugada de este viernes de dos bombardeos contra áreas residenciales de Urmía, en la región de Azerbaiyán Occidental (noroeste), donde se ha registrado un número indeterminado de víctimas, y en Qom, a unos 150 kilómetros al sur de Teherán, donde el gobierno regional ha apuntado a al menos tres muertos. “Se ha confirmado el fallecimiento de seis personas, pero aún se desconoce el número de heridos”, ha afirmado el responsable de seguridad del gobierno regional, Morteza Heydari, que ha atribuido el ataque a “agresores estadounidenses y sionistas”, según ha recogido la agencia iraní Fars. El bombardeo, ha indicado, ha tenido lugar en la zona de Pardisan, situada ligeramente al sur de Qom, donde “tres viviendas han resultado dañadas”. Momentos antes, el director de la oficina de gestión de crisis de Azerbaiyán Occidental, citado también por Fars, ha informado de “un ataque con misiles directamente contra una zona residencial”, un hecho que ha rechazado como “otro crimen de guerra” que ha atribuido al “enemigo israelí-estadounidense”. En el ataque, dirigido a zonas residenciales de la ciudad, cuatro viviendas han quedado “completamente destruidas” y varias personas “han perdido la vida y resultado heridas”, si bien no ha precisado el número de ningún tipo de víctimas, mientras continúan en el lugar de los hechos las operaciones de rescate de los equipos de emergencias. Estos bombardeos se suman a los ejecutados durante las últimas cuatro semanas por parte de Israel y Estados Unidos, que han dejado en total más de 1.500 muertos, según el último balance de las autoridades iraníes, mientras que la organización no gubernamental Human Rights Activists in Iran, con sede en Estados Unidos, ha elevado la cifra a más de 3.329 fallecidos.