Sexta semana del juicio de la “Operación Kitchen”
El juicio de la “Operación Kitchen” ha superado la sexta semana con el fin de las testificales y el inicio de la prueba pericial, marcada por los archivos encriptados del comisario jubilado José Manuel Villarejo y los “indicios de manipulación” descubiertos en el mensaje que probaría que el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz conocía los pormenores del presunto espionaje al extesorero del PP, Luis Bárcenas. Más de 150 testigos han declarado estas últimas semanas ante el tribunal de la Audiencia Nacional (AN) que juzga el presunto operativo parapolicial orquestado en 2013 por el Ministerio del Interior del Gobierno de Mariano Rajoy para robar información a Bárcenas e intentar obstaculizar, supuestamente de ese modo, el avance de las investigaciones sobre la existencia de una contabilidad opaca en el seno del partido. El tribunal finalizó la fase de testificales el pasado lunes, día en que declaró, entre otros, un mando de la Policía Nacional que en 2013 estuvo al frente de la sección de blanqueo de capitales y anticorrupción del Cuerpo. El policía, encargado de la supervisión de los informes policiales de la unidad investigadora del “caso Gürtel”, negó presiones al inspector de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), Manuel Morocho —quien lideró las pesquisas sobre la contabilidad B del PP—, para quitar los nombres de Rajoy y la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal de algunos documentos sobre el caso.
También descartó que se intentara desmantelar la unidad investigadora de Gürtel, aseverando que, de hecho, a Morocho se le ofrecieron más efectivos policiales pero éste los rechazó. Un día después, el tribunal del juicio, presidido por la magistrada Teresa Palacios, dio paso a la prueba pericial, que arrancó con las declaraciones de dos peritos del Centro Criptológico Nacional encargados del análisis de los archivos encriptados del comisario Villarejo, acusado en el juicio. Uno de ellos relató que de los 92 archivos protegidos que hallaron sólo pudieron acceder al contenido de 40, y que paralizaron los trabajos porque llevaban “un año consumiendo recursos sin obtener nada”. Estos documentos, cuyo proceso de descifrado fue descrito pormenorizadamente por los miembros del Centro Criptológico Nacional, han servido para sustentar las acusaciones de la “Operación Kitchen” y de otras piezas de la macrocausa “Tándem”, que investiga los negocios privados del comisario.