Los medios “trabajan con mucho cuidado” hasta comprobar que no haya más muertos en Urda, que se mantienen en 68
La portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Esther Padilla, ha explicado que los equipos que están trabajando en el escenario del accidente ferroviario de Urda (Toledo) continúan aún realizando sus tareas “con mucho cuidado” porque aún no está confirmado que no quede ninguna persona fallecida más atrapada entre los restos de los trenes. Padilla, que ha hecho estas declaraciones este jueves en TVE, ha aseverado que las unidades caninas que han estado trabajando en el lugar volverán a actuar en la jornada de este jueves porque aún no se puede dar por finalizada esa labor. “No hay que precipitarse ni decir antes de tiempo que ha acabado”, ha aseverado. Para esta labor, además de las unidades cinológicas, también se están empleando drones térmicos, utilizados para detectar si aún queda entre los restos algún cuerpo “que la vista humana no llegue a detectar”. Asimismo, la maquinaria pesada ya se encuentra en el lugar, aunque ha insistido en que debe realizar sus tareas “con el suficiente cuidado”. “No se puede simplemente levantar el vagón, por mucha fuerza mecánica que tengamos. Hay que hacerlo con el suficiente cuidado para asegurarnos de que no hay ninguna persona todavía en su interior”, ha expuesto. Por ello, ha admitido que el trabajo en el lugar es “muy complicado” y la situación es “muy difícil”, pidiendo “dejar trabajar como ellos saben” a los profesionales.
En cuanto a los heridos, Padilla ha mantenido la cifra de 53 personas ingresadas en los hospitales de la región, 15 de ellas en las distintas Unidades de Cuidados Intensivos (UCI). En concreto, ha especificado que hay 15 personas ingresadas en el hospital de Ciudad Real, 36 en el Mancha Centro de Alcázar de San Juan, 41 en el Hospital Universitario de Toledo, 13 en Manzanares, 4 en Valdepeñas y una persona más en Albacete. La portavoz ha señalado que incluso en la noche de este pasado miércoles se continuó interviniendo a heridos y ha destacado que estarán “muy atentos” a la evolución de esos 15 pacientes “críticos” que se encuentran, fundalmentalmente, en Ciudad Real, Alcázar de San Juan y Toledo.
Por otra parte, y con respecto a la atención a los familiares de las personas fallecidas, heridas y quienes aún no tienen contacto con sus familiares, Padilla ha explicado que se ha habilitado el teléfono 900 122 112 por si los familiares aún tienen que contactar con esas personas o aún tienen alguna duda sobre su familiar. “Toda la información que vamos recabando por los distintos equipos de emergencia se la vamos facilitando”, ha comentado. Asimismo, en Toledo se han establecido dos espacios para acoger a esas personas que tienen familiares heridos o fallecidos, dado que el alojamiento en la ciudad es “complicado”. De esta forma, se han puesto a disposición de estas personas tanto el albergue del Castillo de San Servando como la Casa Pastoral del Arzobispado.
Finalmente, Padilla ha querido destacar que la coordinación y disposición del resto de administraciones, tanto del Gobierno central como de las comunidades autónomas, diputaciones y ayuntamientos, ha sido “muy buena”. Así, ha explicado que “desde el primer momento se mostró la disponibilidad y colaboración” del Gobierno de España, con el envío de la Unidad Militar de Emergencias (UME), así como también de las comunidades autónomas. “Es verdad que las primeras llamadas fueron de las regiones limítrofes pero, finalmente, todas las comunidades autónomas, a través de distintos departamentos, pusieron a disposición recursos humanos y materiales para dar la mejor atención”, ha continuado. También ha querido destacar la labor de los voluntarios, tanto los coordinados a través de la Plataforma del Voluntariado como personas individuales que se acercaron a lugares como el albergue instalado en Urda para “echar una mano en lo que fuera necesario”. Todo ello sin olvidar la “espectacular” respuesta ciudadana en las cinco provincias al llamamiento a la donación de sangre, que implicó que incluso en Toledo se tuviera que derivar a personas a los centros de salud porque era “impresionante la cantidad de gente que se acercaba a donar sangre”.