La Constitución de 1978, a punto de convertirse en la más duradera de la historia de España
La Constitución de 1978 va a convertirse en la más longeva de la historia de España, al superar en tiempo de vigencia a la de 1876, impulsada por el entonces presidente Antonio Cánovas del Castillo, que hasta ahora ostenta el récord de vigencia, con 47 años y 73 días. En este tiempo sólo ha tenido tres reformas puntuales y ha garantizado la estabilidad del país permitiendo el desarrollo del Estado de Derecho y la alternancia en el poder de distintos actores políticos.
Con este hito, el actual marco constitucional rompe una tradición de más de dos siglos en la que ninguna había logrado consolidarse como norma fundamental duradera. Desde el primer intento de carta otorgada a principios del siglo XIX hasta la actualidad, España ha aprobado nueve cartas magnas, la mayoría con una vida corta, y ha atravesado largos periodos sin constitucionalismo o con textos que nunca llegaron a aprobarse. Por primera vez, una ley fundamental, la primera aprobado por el pueblo español en referéndum el 6 de diciembre de 1978, ha sido capaz de absorber casi medio siglo de conflictos políticos —con un golpe de Estado y un intento fallido de secesión—, varias alternancias de poder e importantes transformaciones sociales sin ser sustituida por otro.
La Constitución de 1876 duró 17.239 días, una cifra que la actual igualará el 17 de febrero de 2026 contando desde su aprobación por el pueblo español en el referéndum del 6 de diciembre de 1978, aunque no fue entonces cuando entró en vigor, sino el 29 de ese mes. Congreso y Senado celebrarán esta efeméride el próximo martes con un solemne acto presidido por el rey Felipe VI y al que asistirán parlamentarios actuales y también personalidades que desempeñaron un papel clave en la elaboración de la Carta Magna.