Medio millar de corredores despiden 2024 en la tradicional Subida al Castillo de Santa Catalina
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Más de 550 corredores se reunieron ayer en la ya tradicional Subida al Castillo de Santa Catalina, organizada por el Club Atletismo Quiebrajano con la colaboración del Patronato Municipal de Deportes. Armados con gorros de Navidad, orejas de reno y con villancicos de fondo, pusieron el alma y el corazón en esta cita benéfica que va ya por su vigésimo octava edición. La concejal de Deportes, Ana Núñez, dio ánimos a los participantes antes de su salida en la Plaza de la Concordia, desde la que los corredores enfilaron cuestas y más cuestas hasta llegar al monumental edificio capitalino. La prueba, de carácter no competitivo, se ha convertido ya en una insignia de la capital para despedir el año.
Además de por su buen ambiente, la cita destaca por su carácter benéfico, ya que parte de lo recaudado se dona a una asociación de la provincia. En esta ocasión, la Asociación Asperger Tea es la destinataria de la recaudación obtenida por la venta de dorsales y de los sorteos de una camiseta del Real Jaén CF y de un jamón. Aunque Felipe Cano, presidente del club, lamenta que no se hayan vendido tantas papeletas como se calculaba inicialmente, celebra que se han recaudado 295 euros para la entidad. “Hacemos un balance muy positivo, estamos satisfechos de ver que cada vez hay más participantes y que toda la gente disfruta, tanto mayores como jóvenes”, comparte Cano con Diario JAÉN.
Por su parte, Núñez destacó que “en Jaén hace casi tres décadas que no se despide el año sin cientos de atletas practicando su deporte favorito rumbo a uno de los monumentos más representativos de la capital”. “El deporte no competitivo y, además, solidario es la mejor combinación posible”, añadió la edil. Tras la salida desde la Plaza de la Concordia, los participantes siguieron el tradicional recorrido: Paseo de la Estación, Correa Weglison, Virgen de la Capilla, Bernabé Soriano, Calle Campanas, Plaza Santa María, Carrera de Jesús, Carretera de Circunvalación y llegada en el Castillo de Santa Catalina. Una vez en la meta, y tras coger aire, los corredores pudieron brindar con sidra y mantecados para dar la bienvenida al 2025. Una sana y solidaria iniciativa que, desde el club, esperan repetir muchos años más.