José Manuel Díaz Gallego encuentra buenas sensaciones en La Vuelta a España

El jiennense es decimoxexto en Castellón, entra en la escapada del día y rueda con Pogacar, que gana la etapa
José Manuel Díaz, en pleno esfuerzo en la etapa que acabo en Castellón. / Sprint Cycling Agency.
Gilberto Moreno

Una caída en la jornada anterior le había dejado preocupado y con sensaciones negativas en La Vuelta a España, pero los ciclistas son de otra casta. Así lo demostró José Manuel Díaz Gallego en la etapa que acabó en Castellón. El jiennense del Burgos BH Burpellet entró en la escapada de la jornada y, cuando la aventura tocó a su fin, rodó durante unos instantes con el jefe de la carrera, el esloveno Tadej Pogacar, que ganó en la ciudad valenciana y aumentó las diferencias en la general, en la que ahora el español Enric Mas es segundo.

Díaz Gallego fue valiente y acabó decimosexto en la meta, aunque el análisis deja un poso positivo por sus buenas sensaciones y por las fuerzas que demostró para mostrarse activo en otras etapas. Se dejó ver en el ascenso al Bartolo, que deparó algunas de las imágenes más espectaculares de la temporada, con rampas de hasta el 20 por ciento y dos kilómetros de pistas de tierra, a las que se añadieron tramos de hormigón en su ascenso y posterior descenso.

En gravel se defiende a la perfección el jiennense, que en 2024 ganó el primer Campeonato de España de esta modalidad. Ahora tiene apuntada en rojo la llegada del 5 de septiembre a La Pandera, con salida previa en Jaén.

“Fue una etapa muy dura. Me costó hacer la fuga casi 90 kilómetros, de piernas o con ellas. Al final hemos podido entrar en la fuga y el pelotón tampoco nos ha dejado demasiado margen. Pogacar nos ha cogido en el sterrato, me he enganchado lo que he podido, unos 150 o 200 metros”, explicó el corredor jiennense.

“La verdad que fue una etapa preciosa, la disfruté. A partir de ahora intentaré hacer más etapas así y a ver si en alguna tenemos suerte”, añadió.

Sobre el tramo de sterrato, Díaz Gallego destacó: “Me pareció muy bonito, le dio un aliciente nuevo a la etapa. Y el sterrato le dio un punto muy bueno a la etapa y a la bajada”.

El ciclista también reconoció que el descenso fue exigente: “Es verdad que fue un poco gotosa y demás, pero bueno, es ciclismo. Hay que controlar la bicicleta cuando las bajadas son técnicas, cuando son veloces y cuando las carreteras son anchas”.

Más allá del resultado, la jornada sirvió para recuperar confianza después de la caída. “Sabía que había buenas piernas. La caída de ayer me supo mal, ya que tenía miedo a que hubiese fractura o algo por el estilo, ya que me estaba encontrando bien, estaba levantando el pie para coger fuerza para etapas como esta”, señaló.

Díaz Gallego confía ahora en volver a tener oportunidades: “Espero que vengan oportunidades así, que dejen al pelotón llegar alguna y a ver si tenemos piernas para rematarlo”.

Sobre el desarrollo de la escapada, reconoció que fue “una carrera muy loca”, con diferentes momentos y ritmos. “Había partes de la carrera que me he enterado de la película, partes que intentaba recuperar un poco la parte trasera y no me enteraba mucho, pero al final, al paso de los kilómetros había desgaste y, como he dicho antes, ha sido una fuga que se hizo en el kilómetro 90. La fuerza ya en el pelotón era justa y hemos podido entrar en ella”.

El jiennense afronta así el resto de La Vuelta con renovada confianza. “Ahora toca algunos días levantar el pie, coger aire e intentar hacerlo bien en alguna etapa”, concluyó.