José Manuel Díaz es recibido con honores en casa antes del comienzo de la etapa en La Pandera

El ciclista del Burgos: “Es una jornada especial, porque corre con el apoyo de mi en una etapa exigente”
José Manuel Díaz saluda a los aficionados en el escenario de salida. / Juanfran Paredes / Diario JAÉN
Juanfran Paredes

José Manuel Díaz Gallego afronta este sábado una de las jornadas más especiales de su trayectoria profesional. El ciclista jiennense del Burgos BH Burpellet será uno de los protagonistas de la decimocuarta etapa de La Vuelta a España, que partirá desde la capital jiennense y tendrá su desenlace en el exigente ascenso a La Pandera. Una jornada marcada por el fuerte vínculo del corredor con su tierra y por el respaldo de una afición que espera disfrutar de su presencia en las carreteras de la provincia.

El corredor llega a la cita después de haber dejado su sello en dos escapadas durante esta edición de La Vuelta, en las que concluyó en las posiciones undécima y decimosexta. Ahora, sin embargo, el escenario es diferente. “Es un sueño. Al final hay pocas oportunidades de correr una Vuelta a España y estar en una de ellas y, encima, saliendo de casa, es inédito”, reconoce Díaz Gallego.

La etapa estará condicionada por las altas temperaturas, otro de los factores que deberán afrontar los corredores. El jiennense considera que el calor puede incluso convertirse en un aliado. “Estamos aclimatados, así que es un punto a favor”, explica antes de afrontar una jornada especialmente exigente por su recorrido y por la llegada a La Pandera.

El objetivo del ciclista del Burgos BH Burpellet pasa por volver a buscar protagonismo en carrera. “Esperamos intentar estar en la fuga y que la fuga llegue. Si ya llega, pues bueno, ya veremos cómo lo administramos”, apunta. La posibilidad de formar parte de una escapada que pueda jugarse la victoria convierte la etapa en una oportunidad para volver a dejarse ver en una carrera en la que ya ha demostrado su combatividad.

Pero más allá del resultado deportivo, Díaz Gallego vivirá una jornada cargada de emociones. La salida desde Jaén le permitirá competir arropado por familiares, amigos y aficionados, en un ambiente que considera especial. El corredor también quiso poner en valor el papel de la bicicleta como herramienta para acercar el deporte a los más jóvenes.

“El apoyo es incondicional”, señala, antes de animar a los niños a iniciarse en el ciclismo y disfrutar de este deporte. Para él, una de sus grandes virtudes es la sencillez necesaria para comenzar: “Solo hace falta una bicicleta y salir a montar en bici y disfrutar mucho de esto”. Una filosofía que encaja con una jornada en la que Jaén se convierte en escenario de La Vuelta y en la que uno de sus ciclistas podrá competir, por primera vez, ante los suyos.