Javi Moyano y el recuerdo del último triunfo del Real Jaén en Linares, que fue en 2007

El capitán, con 40 años recién cumplidos, asegura que en los partidos de rivalidad no se tiene en cuenta la clasificación
Javi Moyano celebra el gol marcado al Lorca junto con Agus Alonso, Pedro Fernández y Mauro. / Miranda López/ Real Jaén.
Gilberto Moreno

El fútbol tiene memoria. Y en la del Real Jaén hay un dato que pesa como una losa: hace 18 años que los blancos no ganan en el Estadio de Linarejos. La última vez fue el 8 de diciembre de 2007, cuando un solitario tanto de Joseba Arriaga permitió a los jiennenses asaltar un campo históricamente complicado, en un partido en el que Íñigo Ros malogró un penalti ante el equipo que entrenaba Pedro Pablo Braojos. Desde entonces, el triunfo se ha resistido, y el único superviviente de aquella gesta es hoy el capitán blanco, Javier Moyano Lujano. Cuarenta años recién cumplidos y el brazalete ajustado al brazo, Moyano no rehúye el peso simbólico de aquel 0-1. “Sí, era el único que estaba ahí”, recuerda. Aquel día acabó subido a la valla celebrando con los aficionados desplazados una victoria que rompía una larga racha sin triunfos en Linares. “Fue un recuerdo bonito. Llevábamos muchos años sin conseguir ganar allí y recuerdo que Carlos Terrazas nos animó mucho durante la semana. El equipo consiguió romper esa dinámica, pese a que estábamos últimos en la tabla clasificatoria”, apunta el futbolista blanco.

Hoy, casi dos décadas después, el contexto es diferente, pero el escenario vuelve a imponer respeto. El Real Jaén llega lanzado: diez jornadas sin perder, cuatro victorias consecutivas y una sensación creciente de equipo sólido, solidario y convencido. Hay licencia para soñar en la capital. Pero Javi Moyano enfría cualquier exceso de euforia cuando se le habla del derbi. “Aquí no es tirar de frases hechas, es la realidad. Estos partidos no entienden de dinámica ni de estado de forma. Se escapan a lo meramente futbolístico”, advierte. El capitán lo explica con claridad: un gol tempranero, una expulsión o una acción aislada pueden dinamitar cualquier previsión. “Hay mucha tensión, muchas emociones, una provincia pendiente. Son factores que no puedes preparar”. Pone como ejemplo reciente el derbi sevillano entre Real Betis y Sevilla FC: dinámicas opuestas, favoritismo claro para uno y, sin embargo, un desenlace imprevisible. “No se puede hablar de clasificaciones. Son partidos totalmente diferentes”. La prueba más evidente fue en el compromiso de la primera vuelta en el Estadio de La Victoria. El Real Jaén partía como favorito, pero el Linares Deportivo se impuso por 0-1 con un gol de Manny Rodríguez al tocar el balón en un defensa blanco.

¿Se repetirá un guion similar? Moyano no se aventura: “Es muy difícil predecir lo que va a suceder. Seguro que habrá igualdad porque ambos definimos los partidos en pequeños detalles. A no ser que pasen cosas que se escapan de la preparación”. El vestuario, mientras tanto, ya ha activado el modo derbi. El capitán ejerce de transmisor para los recién llegados. “Tratamos de que se sienta que no es un partido cualquiera. Son tres puntos, sí, pero con una carga emocional mayor. Hay una capital pendiente y una provincia deseando que gane su equipo”. Este año, además, sin el calor habitual en la grada. “No podremos contar con ese plus, pero intentaremos multiplicar el esfuerzo por ellos”.