El Real Jaén y su recuerdo más brillante ante el Baleares con el 5-1 de 1953
Un precedente histórico que tuvo color blanco el 8 de febrero de 1953, con un contundente 5-1 al Atlético Baleares en la jornada 19 de Segunda División. Ahí puso un cimiento el Real Jaén en su imparable camino hacia su primer ascenso a la máxima categoría del fútbol español, que se culminó después de 30 jornadas con 41 puntos sumados, gracias a 19 victorias, 3 empates y 8 derrotas, con 85 tantos marcados y 47 encajados. Las categorías son distintas, pero se da el paralelismo de que los blancos pueden enlazar su segundo ascenso consecutivo. En la década de los 50, la mejor de la historia del club, el Real Jaén ascendió en la temporada 1951/52 de Tercera a Segunda, además de ganar la Copa Federación, y al siguiente curso dio el salto al Olimpo del fútbol español.
El Estadio de La Victoria registró un lleno absoluto en un partido que dominó desde el comienzo el conjunto dirigido por Adolfo Bracero. Ángel María Arregui, que terminó la campaña como máximo goleador con 30 goles anotados, marcó tres dianas, en los minutos 18, 30 y 63, y estuvo secundado de forma perfecta por Juan Ayala Callejón, un delantero nacido en La Línea de la Concepción (Cádiz) que solo vistió esa temporada la camiseta del Real Jaén. En el encuentro contra el Baleares logró un gol, en el minuto 77, de penalti, mientras que el quinto tanto de los locales llevó la firma de Cabrera en el 38. Alorda, en el 67, hizo el único gol del equipo balear en un partido en el que fue expulsado el jiennense Guerrero en el minuto 80 por el colegiado Francisco Campos Santí. El Real Jaén presentó una alineación formada por García Ojeda; Cerrillo, José Luis, Jaro; Guerrero, Luiqui; Bomba, Cabrera, Arregui, Uceda y Ayala I. Por su parte, Piris, Mateu, Pecas, Costa, Duel, Sánchez, Barceló, Brondo, Alorda, Orozco y Fuentes jugaron por el Atlético Baleares, que fue uno de los tres conjuntos que descendieron a Tercera al sumar solo 23 puntos, con 10 triunfos, 3 empates y 17 derrotas, además de 50 tantos a favor y 75 en contra. Ese encuentro significó el debut en partido oficial de Justo López Parra, Jaro, un defensa que después tan solo disputó un encuentro más. Natural de Alcázar de San Juan (Ciudad Real), el futbolista se estrenó unos días antes en un amistoso previo a la visita del Atlético Baleares, con un triunfo por 3-0 contra el Linares.
En la primera vuelta también se impuso el Real Jaén, aunque con más suspense. Venció por 3-4, con remontada incluida y tres goles de Arregui, en los minutos 13, 24 y 57 —su primer triplete en la categoría—, mientras que Bomba hizo el otro en el 26. Lalo, en el 4; Barceló, en el 15; y Alorda, en el 85, marcaron para el Atlético Baleares. Ese compromiso se jugó el 5 de octubre de 1952 y los blancos alinearon a Orencio; Núñez, Lasúen, Careaga; Luiqui, José Luis; Cerrillo, Mauri, Arregui, Cabrera y Bomba. Por parte del Atlético Baleares jugaron Piris, Paco, Simonet, Xisquet, Duelo, Corró, Barceló, Lalo, Alorda, Barceló y Fuentes. El partido fue dirigido por el hispanocubano Ricardo Lacambra Canela.
Aquel ascenso de 1953 quedó grabado para siempre en la memoria del fútbol jiennense. El Real Jaén no solo consiguió competir de tú a tú con históricos del fútbol nacional, sino que construyó una identidad reconocible basada en la intensidad, el carácter competitivo y una comunión total con su afición. La ciudad se volcó con un equipo que convirtió La Victoria en un escenario prácticamente inexpugnable y que alimentó la ilusión de toda una provincia en una época especialmente complicada para el deporte español. Ahora, 73 años después, ambos equipos se vuelven a cruzar en el camino en una competición distinta. En juego está el ascenso a Primera Federación, con dos encuentros por delante: el primero, este domingo en La Victoria (19:00 horas), y el de vuelta, el día 31, en el campo del Atlético Baleares.