El Real Jaén cumple 104 años en un gran momento deportivo e institucional
El Real Jaén celebra su 104 cumpleaños este 13 de agosto en el mejor momento deportivo, institucional, económico, societario y de estabilidad de las últimas décadas. Un crecimiento que no ha sido fruto de la casualidad y que comenzó con Ramón García, José Pablo Valera e Ildefonso Ruiz y que, en la actualidad, tiene en Fran Anera, consejero delegado y máximo accionista, y Sebastián Moya a dos de sus principales impulsores. El trabajo desarrollado en todas las áreas recupera el prestigio y la credibilidad de una entidad que ocupa un lugar destacado en el fútbol regional y nacional. A este respecto, Fran Anera destaca el valor del camino recorrido: “Estamos orgullosos de formar parte de este club, que, como todo en la vida, pasó por momentos buenos y malos. Hay que aprovechar para sentar las bases y ser un activo para Jaén y su provincia”. En esta misma línea de gestión, Sebastián Moya enfatiza el compromiso del proyecto directivo: “Tenemos la firme convicción de poder seguir construyendo un proyecto sólido y sostenible que garantice el crecimiento y la estabilidad futura del Real Jaén”.
¿En qué ha cambiado la situación en apenas cuatro años? La respuesta está en los resultados. El Real Jaén milita ahora en Primera Federación, la categoría que sustituyó a la antigua Segunda B, después de encadenar dos ascensos consecutivos tras permanecer ocho temporadas en Tercera Federación. El regreso a la elite del fútbol no profesional ha ido acompañado de una transformación profunda en el club. En el terreno deportivo, el regreso de Manuel Herrero al banquillo ha sido determinante. En apenas 16 meses, el técnico jiennense ha protagonizado dos ascensos, con un equipo que ha mostrado calidad, conceptos claros y, sobre todo, una mentalidad colectiva propia de un campeón. El propio Manuel Herrero hace un balance muy positivo de este periodo: “Después de 104 años de historia hemos pasado dificultades, pero la sensación que tengo ahora es que todo el mundo está volcado y que hemos crecido en muchos ámbitos”.
El objetivo inmediato pasa ahora por consolidarse en Primera Federación, pero el proyecto no oculta su gran aspiración de futuro: regresar al fútbol profesional. El vestuario comparte plenamente esa ambición, tal y como expresa el capitán Javi Moyano: “Pienso que nos encontramos en un gran momento y en una línea muy clara de crecimiento, y esto es algo muy importante teniendo en cuenta de dónde venimos, aunque aspiramos a estar todavía mejor”.
El Real Jaén lleva ya doce años alejado de ese escenario. El último capítulo se cerró el 7 de junio de 2014, cuando el conjunto blanco descendió a Segunda B después de perder por 2-3 ante el Deportivo Alavés en La Victoria. Desde entonces, el club ha atravesado un largo periodo de inestabilidad deportiva e institucional que llegó a situarlo durante ocho temporadas en Tercera. Ahora, aquella realidad parece cada vez más lejana.
La transformación también resulta evidente en el ámbito social. El Real Jaén se acerca a los 6.500 abonados y todavía quedan más de dos semanas para el inicio de la competición, que llevará al equipo al campo del Europa. La respuesta de la afición es uno de los grandes activos del proyecto. El respaldo no se limita a la capital, sino que se extiende por toda la provincia, recuperando una conexión con la sociedad jiennense que durante años se había debilitado. En el apartado institucional, Anera ha configurado un consejo de administración con hombres y mujeres conocedores de la responsabilidad que desempeñan y con una estructura orientada a dotar de estabilidad a la entidad. La relación con las administraciones públicas también atraviesa uno de sus mejores momentos y se ha convertido en una pieza esencial para el crecimiento.
El salto económico es igualmente significativo. El Real Jaén ha dejado de figurar en la relación de grandes morosos publicada por la Agencia Tributaria después de reducir de forma importante su deuda. El siguiente objetivo pasa por alcanzar acuerdos con la Seguridad Social y con el resto de acreedores para continuar saneando las cuentas de una sociedad anónima deportiva que también ha recuperado la confianza del tejido empresarial.
Un estadio con vista al futuro El punto de inflexión institucional llegó el 14 de octubre de 2025, con la firma del acuerdo con el Ayuntamiento de Jaén para la concesión administrativa del estadio por un periodo de 75 años. A partir de ahí comenzaron a materializarse proyectos que permiten mirar al futuro con mayor ambición. Uno de los más importantes fue el acuerdo de patrocinio alcanzado con Caja Rural de Jaén por cuatro años. El estadio, que este mes cumple 25 años desde su inauguración, pasó a denominarse Caja Rural La Victoria. La Diputación de Jaén se ha convertido en otro de los grandes apoyos institucionales y económicos del club, mientras que empresas como AM System, uno de los principales respaldos durante las dos últimas campañas, mantienen su apuesta por el proyecto. La recuperación de la confianza de los patrocinadores representa otro de los síntomas de la nueva realidad del Real Jaén.
Y en el centro de todo se encuentra el estadio. La Victoria llegó a ofrecer en 2020 una imagen de abandono que simbolizaba buena parte de los problemas que arrastraba la entidad. Hoy, después de las actuaciones básicas realizadas por el Ayuntamiento, el recinto ha recuperado actividad, utilidad y protagonismo y se ha convertido en un auténtico motor del Real Jaén. La concesión por 75 años abre, además, la puerta a nuevas inversiones y fuentes de ingresos.
El club pretende explotar progresivamente las posibilidades del recinto con la apertura de locales y la creación de espacios vinculados a la historia de la entidad, entre ellos los museos. La idea es convertir La Victoria no solo en el escenario de los partidos, sino en un espacio vivo durante toda la semana y en una fuente de recursos económicos del crecimiento deportivo. El Real Jaén cumple 104 años, pero lo hace con una mirada claramente puesta en el futuro. Después de años de incertidumbre, el club ha recuperado estabilidad, afición, patrocinadores, respaldo institucional y competitividad deportiva. El siguiente gran desafío es mucho mayor: devolver al Real Jaén al fútbol profesional doce años después de aquella tarde del 7 de junio de 2014 ante el Deportivo Alavés. Por primera vez en mucho tiempo el proyecto dispone de unos cimientos sólidos sobre los que construir ese objetivo.