El Oleoinnova Mengíbar se queda con la miel en los labios en Segunda B

El Xerez Toyota asciende a Segunda División en el Sebastián Moya Lorca
La plantilla del Oleoinnova Mengíbar, antes del partido ante el Xerez Toyota con un Pabellón Sebastián Moya Lorca abarrotado. / Oleoinnova Mengíbar.
Álex Gómez

La temporada casi perfecta del Oleoinnova Mengíbar terminó de la manera más cruel. Los mengibareños cayeron derrotados ante el Xerez Toyota Futsal (2-3) en el Sebastián Moya Lorca y no logran certificar el anhelado ascenso a Segunda División, un billete que se queda el equipo jerezano. Al equipo dirigido por Javier Roca, que ya perdió en la ida 4-3, le valía ganar de al menos un gol para irse a la prórroga, donde le era suficiente mantener el resultado para pasar al quedar líder en Liga.

Con estas cuentas saltaron los rojillos ante un pabellón con un gran ambiente que vio como los visitantes se cargaron de faltas muy pronto. Fruto de ello, Karim dispuso de una de las primeras ocasiones desde el punto de doble penalti, pero el meta jiennense Aguayo desvió el disparo. Sin embargo, el judador mengibareño no iba a perdonar a la siguiente oportunidad, y a falta de dos minutos para el descanso encontró un pasillo en la pista y ajustó el balón con la zurda para adelantar a los suyos. El Xerez Toyota reaccionó bien y empató a falta de 13 segundos a través del también jiennense Emilio Buendía, que convirtió un doble penalti.

En la segunda mitad, Pedrolas volvió a adelantar al Oleoinnova Mengíbar en una jugada en la que recibió dentro del área, se dio la vuelta y definió muy bien. Muy poco iba a durar la alegría en el Sebastián Moya Lorca, pues lo jerezanos respondieron prácticamente al instante con un tanto de Jorge. Para hacer más sangre, Buendía marcó de nuevo para ampliar la ventaja. Los de Javier Roca se lanzaron a la desesperada en búsqueda de la épica, y a punto estuvieron de conseguirlo con dos acciones de Pedrolas y Tortu, la primera atajada por Aguayo y la segunda dio en el palo. Al final, el marcador no se movió más y el conjunto rojillo cierra con sabor amargo el curso, manteniéndose en Segunda B.