El Linares Deportivo pide un acuerdo urgente para desbloquear el club y garantizar su viabilidad económica
El Linares Deportivo reclama un llamamiento a la responsabilidad de todas las partes implicadas en el conflicto accionarial que afecta a la entidad con el objetivo de alcanzar un acuerdo que permita desbloquear la situación institucional y avanzar en la planificación de la próxima temporada.
En una comparecencia pública, el director general del club, Carlos Hita, y el abogado Rafael Cinta, representante legal de las cuatro sociedades que integran el actual órgano de administración, expusieron su versión sobre las negociaciones mantenidas con la empresa Pop Hellanes, administrada por Miguel Hoyo, que posee en torno al 17 por ciento del accionariado de la entidad azulilla.
Hita explicó que el litigio ha provocado una situación de “cierta parálisis” que dificulta la toma de decisiones estratégicas, aunque destacó que el funcionamiento diario del club ha continuado con normalidad. El director general recordó que el proyecto puesto en marcha tras el descenso a Segunda Federación se diseñó teniendo en cuenta las dificultades económicas derivadas de las obras del estadio municipal, una circunstancia que ha reducido considerablemente las fuentes de ingresos tradicionales de la entidad. Según detalló, los administradores asumieron desde el inicio la necesidad de cubrir los déficits generados por la actividad ordinaria del club mediante aportaciones económicas que, según las previsiones iniciales, debían situarse entre 350.000 y 400.000 euros anuales. Estas inyecciones de capital han permitido mantener la estabilidad deportiva y financiera durante las dos últimas temporadas. Hita justificó la generación de una deuda superior a los 700.000 euros por la drástica caída de ingresos experimentada por la entidad desde su salida del fútbol profesionalizado y por la imposibilidad de explotar plenamente el estadio durante las obras. Como ejemplo, señaló que la recaudación por venta de entradas pasó de cifras cercanas al millón de euros en varias temporadas a apenas 45.000 euros el pasado ejercicio y alrededor de 60.000 euros en la campaña recién finalizada.
A ello añadió la reducción de ingresos procedentes de la Federación Española de Fútbol, con cerca de 100.000 euros menos por derechos televisivos y otros 100.000 euros por conceptos publicitarios y comerciales vinculados a la categoría. “Solo con esas partidas ya estamos hablando de alrededor de medio millón de euros menos de ingresos”, explicó, insistiendo en que la situación del estadio también ha limitado la capacidad de generar recursos a través de patrocinadores y acciones comerciales.
Por su parte, Rafael Cinta defendió la voluntad negociadora mostrada por las sociedades a las que representa desde que se conoció la sentencia judicial. Según explicó, una de las propuestas planteadas contemplaba la incorporación de Pop Hellanes al control de la entidad mediante la compra de las acciones en litigio, el reconocimiento de la deuda existente y su devolución de forma aplazada durante un periodo de cinco años, además del pago de las costas judiciales asumidas por la empresa de Miguel Hoyo.
No obstante, el letrado aseguró que las conversaciones se rompieron debido a nuevas exigencias económicas planteadas durante la negociación. En este sentido, afirmó que Pop Hellanes solicitó una importante quita que cifró en torno a los 790.000 euros-cantidad aportada por los actuales dirigentes, una pretensión que calificó de “inasumible”.
Cinta subrayó que las sociedades administradoras ya han soportado durante dos años el esfuerzo económico necesario para mantener la viabilidad de la entidad y consideró que cualquier nuevo accionista que asuma el control del club debe ser consciente de las circunstancias económicas existentes. “Si alguien entra en el Linares Deportivo sabe perfectamente cuáles son las condiciones y tendrá que apostar por el club igual que lo han hecho quienes lo han financiado durante este tiempo”, señaló. Tanto Hita como Cinta coincidieron en que la prioridad pasa por alcanzar una solución definitiva que permita recuperar la estabilidad institucional y afrontar con garantías la configuración de la plantilla, la campaña de abonados y la planificación deportiva de la próxima temporada en Segunda Federación.