El Jaén Rugby femenino queda emparejado con El Salvador B en la primera eliminatoria de ascenso

El partido se disputará el 3 de mayo en tierras vallisoletanas
Carmen Carmona, capitana del equipo jiennense, avanza con el balón. Óscar Rodríguez. / Jaén Rugby.
Gilberto Moreno

El primer obstáculo del Jaén Rugby femenino en el camino hacia el ascenso ya tiene nombre: el filial del CR El Salvador B. El conjunto vallisoletano será la piedra de toque en una eliminatoria a partido único que se disputará el próximo 3 de mayo en Valladolid, un escenario exigente ante un rival curtido en una de las canteras más potentes del rugby nacional. El equipo castellanoleonés cuenta con el aval de entrenar bajo la estructura del primer conjunto de CR El Salvador, habitual en la élite, lo que convierte este duelo en una prueba de máximo nivel para las jiennenses. No habrá margen de error: las tres rondas de ascenso se resuelven a un solo encuentro, lo que eleva la tensión competitiva desde el primer minuto.

Este emparejamiento no es fruto del azar. La Federación Española de Rugby establece los cruces en función del ranking de las competiciones autonómicas. Andalucía ocupa la sexta plaza, lo que empareja a su campeón con el representante de la tercera federación clasificada, Castilla y León. Solo en una hipotética semifinal entrarían en juego los sorteos puros.

Pero antes de pensar en futuros cruces, el foco está completamente puesto en este primer duelo. Y ahí cobra especial relevancia la concentración de tres días que el cuerpo técnico ha diseñado para afinar al máximo el rendimiento del equipo. No es una decisión casual. Ya se utilizó esta fórmula antes del inicio de la temporada y los resultados fueron positivos tanto en cohesión como en rendimiento. Durante esta concentración, que se celebrará nuevamente en Cabra de Santo Cristo este fin de semana gracias a la colaboración del ayuntamiento local, el equipo buscará reforzar la unión del grupo, analizar su estado físico y mental y, sobre todo, pulir aspectos tácticos específicos para enfrentarse al filial vallisoletano. Las instalaciones deportivas municipales y el albergue La Casa de la Pradera volverán a ser el cuartel general de un equipo que llega mentalizado y convencido de sus opciones.

La experiencia del pasado curso en eliminatorias similares y el crecimiento sostenido a lo largo de la temporada alimentan la confianza de un grupo que sabe que el ascenso pasa por competir sin fisuras. El primer reto ya está definido. Ahora, todo depende de la preparación... y de la capacidad de ejecutar bajo presión.