El Barça se queda a las puertas de semifinales de la Champions League

Dulce derrota colchonera (1-2) en el Metropolitano durante la vuelta de su eliminatoria de cuartos
Ferrán Torres durante el partido. / Europa Press.
Diario de Jaén

El Atlético de Madrid ha accedido este martes a las semifinales de la Liga de Campeones 2025-26 pese a perder por 1-2 ante el FC Barcelona en la vuelta de su eliminatoria de cuartos de final, haciendo bueno los colchoneros su triunfo de 0-2 logrado una semana antes en el Spotify Camp Nou. 33 segundos tardó Lamine Yamal en asustar al Riyadh Air Metropolitano con un eslalon de los suyos y un zurdazo raso desde la frontal del área que obligó a Juan Musso a estirarse para enviarlo a córner. Hubo intento rápido de réplica, pero el Barça cerró bien atrás y desde pronto se hizo dueño de la posesión. Y fruto de ello, llegó el 0-1 en el minuto 4. Falló Clément Lenglet acomodándose el balón en zona peligrosa y se lo regaló a Ferran Torres, que de inmediato filtró un pase para que Lamine definiese con un otro zurdazo raso de primeras, que se coló por entre las piernas de Musso para adelantar así a los visitantes. Todavía con el ‘shock’ en su adversario, el Barça merodeó el 0-2 cinco minutos después. Esa vez era Dani Olmo quien se había colado a la espalda de la zaga rojiblanca, pero el pase recibido fue un pelín largo y Musso salió en cruz para tapar su disparo con el cuerpo y atrapar la pelota en segunda instancia. Los planes de Hansi Flick parecían cumplirse, con dominio de sus pupilos mientras el Atlético trataba de recomponerse al contragolpe. Giuliano Simeone partiendo desde la banda derecha y Ademola Lookman desde la izquierda cortaban en diagonal sin que sus compañeros hallasen hueco para pasar en largo con peligro. De hecho, hasta el 22’ no tuvo el conjunto local su primera gran oportunidad frente a la portería de Joan Garcia, tras una jugada canalizada por Antoine Griezmann de lado a lado.

El “Principito” envió el esférico de derecha a izquierda y Lookman lo amortiguó, carecoléo delante de Jules Koundé y centró a ras de césped para que el propio Griezmann rematase muy forzado, sin puntería. Acto seguido llegó el 0-2, a raíz de una pérdida local en su campo y donde Olmo hilvanó el ataque para filtrar un pase de oro hacia Ferran. Mal marcado por Lenglet, el “Tiburón” esprintó dentro del área en un palmo de terreno e hizo el 0-2 con un golazo, de zurda a la escuadra del lado opuesto. Casi nada más sacar de centro, el Barça recuperó la bola y montó otro ataque raudo que culminó en centro al área para que Fermín López cabecease a bocajarro ante Musso, que taponó el 0-3 de milagro. Tras varios minutos con el juego detenido para atender a Fermín por un golpe con el portero rival en el aterrizaje de su remate, el Barça sacó ese mismo córner y anduvo cerca del gol ‘olímpico’; lo impidió, de nuevo, Musso. El Atlético necesitaba un ramalazo y lo encontró en el 31’ en un pase raso para la carrera de Marcos Llorente, veloz al galope. Al llegar a las inmediaciones del área antes que el zaguero culé que lo acompañaba, el 14 colchonero centró raso al punto de penalti para que Lookman metiese el 1-2 con un derechazo en plena llegada. Eso volvió a enganchar al público, que procuraba ser el jugador extra que tanto y tanto reclama Diego Pablo Simeone para las veladas importantes en casa. Mientras, el Barça siguió a lo suyo y buscó su tercer gol, con doble ocasión en el 41’. Primero un recorte de Olmo en el área y donde pidió posible penalti de Koke Resurrección; el árbitro Clément Turpin y sus ayudantes del VAR no vieron nada punible. Y a continuación Lamine hizo una de sus diabluras hasta exigir a Musso otra salida clave por raso. Espantando el asedio cerró el Atlético una primera mitad de vaivenes e inició la segunda con calma chicha, de la que escapó en el 53’ tras un robo de Griezmann en campo propio para lanzar un contragolpe de Julián Álvarez en solitario; aguantó la ‘Araña’ esa galopada y se giró nada más llegar al área culé, pasando a un Lookman que envió fuera su tiro duro. La respuesta visitante fue un ataque nacido en botas de João Cancelo por la banda izquierda hasta central al lado contrario y, en un barullo, con Musso rechazando otra vez por abajo otro remate cercano de Lamine. Fue el preludio de lo que parecía el 1-3, nueva jugada a varios toques del Barça hasta acabar con disparo de Fermín y rechace a gol de Ferran. Sin embargo, la revisión arbitral constató que el ‘Tiburón’ estaba en fuera de juego en el momento de rematar su compañero, incluido rebote entre medias en un defensor. Pese al golpe moral, los de Flick siguieron avanzando hacia la portería de Musso y en el 62’ protagonizó Olmo desde fuera del área un derechazo que acabó en córner al tropezar en un rival. Tres minutos más tarde, Olmo mandó a las nubes un zurdazo franco. Fue ahí cuando el ‘Cholo’ Simeone hizo sustituciones, introduciendo en el campo a Álex Baena y a Nico González. En su primer toque, Baena conectó un derechazo alto. E igualmente Flick movió sus banquillo, dando pólvora a su ataque con Robert Lewandowski y Marcus Rashford. Eso sí, el Atlético se había revitalizado. Lo demostró tras un lance a balón parado y un centro colgado al área para el bulto, lo que provocó un rebote que Nico González convirtió en tiro a bocajarro para que se luciera Joan Garcia con una parada providencial en su área pequeña. Entre ajetreo y parón, por atender a Matteo Ruggeri, el ‘Cholo’ metió en el campo a Alexander Sorloth y eso sacó petróleo. El Atleti presionó para robar un balón, Llorente filtró pase en profundidad y el delantero noruego forzó con su carrera que Eric Garcia llegase tarde por detrás y lo derribase como último hombre. Turpin revisó la acción a instancias del VAR y expulsó con roja directa al central blaugrana en el minuto 79. Para el desenlace se descosió el partido y Nico en el 86’ mandó desviada una pseudovolea de escorzo al cazar un balón suelto en el área rival. Al Barça le quedaba la épica para marcar otro gol y mandarlo todo a la prórroga. Más de un infarto debió sentir algún aficionado cuando en el 88’ Sorloth lanzó un contragolpe para su compañero Nahuel Molina. No obstante, el argentino desperdició la ocasión porque se plantó cansado delante de Joan Garcia y disparó desde lejos en un mal intento de vaselina. Era desesperación cada fallo de unos y otros en un final de voltaje. Como habitual solución de urgencia, el defensa uruguayo Ronald Araujo salió al campo para ejercer de delantero en cualquier centro. Los locales eran un frontón, rebotando con el alma casi cada pelota pese a estar con un jugador más desde la expulsión de Eric Garcia. En el tiempo añadido, Araujo envió por encima del larguero un cabezazo que pintaba bien para sus intereses. Incluso había confiado Flick en Roony Bardghji para generar lo que fuese. Pero en ésas se agotó el reloj, sin milagro visitante y con otra muesca en el revólver de Simeone.