Diego Talaverón reconstruye el factor Linarejos (2-1)
Si Diego Talaverón se hubiera puesto el mono de trabajo para reconstruir las gradas dañadas por el derrumbe en Linarejos, seguramente las hubiera reparado a la perfección, pues hubo pocas tareas que se le resistieran esta mañana. Lo que sí que reconstruyó el delantero del Linares fue el factor cancha que tanto necesitaba el equipo, que encadenó su segunda victoria consecutiva en casa ante el Yeclano Deportivo (2-1) gracias a un doblete suyo en la primera mitad.
Muy pronto se puso el partido de cara para el Linares Deportivo, que abrió la lata gracias a un tanto de Diego Talaverón, que ajustó el balón al palo cruzado después de recibir un pase en largo de Hugo Díaz. No duró mucho la alegría azulilla, pues el conjunto murciano dio un paso adelante y avisó a través de Rubén Molina, para empatar instantes después con un certero remate de Iker Navarro. A pesar del golpe, no se mermaron los linarenses, que reaccionaron de la mejor forma posible con otro bello gol de Talaverón, que cazó un despeje rival en el balcón del área para poner el esférico dentro de las mallas después de tocar el poste y volver a adelantar a los suyos para marcharse al descanso con el resultado de 2-1.
Tras el paso por vestuarios, Álex Caramelo lo intentó con un disparo mordido que desvió un rival a córner, pero el Yeclano Deportivo concentró el dominio del juego y sometió a los azulillos con acciones de peligro protagonizadas por el ex minero Jorge Domínguez. El Linares se defendió con uñas y dientes, pero también pudo ampliar la ventaja con un disparo de David Velázquez que despejó Borja Martí.
Otra de las ocasiones más claras llegó a través de Diego Talaverón, que apunto estuvo de conseguir el hat-trick con un remate a centro de Álex Caramelo que se marchó a córner. En el saque de esquina, Carlos Becken remató con fuerza pero el meta visitante volvió a repeler el esférico. El marcador no se movió más y Linarejos nota ya el efecto Miguel de la Fuente, que suma dos triunfos y en dos partidos y sitúa al equipo octavo, con 29 puntos y a tan sólo uno del playoff, un balón de oxígeno después varias jornadas en la zona peligrosa de la tabla.