Antonio Pérez lidera a España en la reconquista del Euopeo

El jaenero marca tres goles y es elegido el mejor jugador del torneo en un memorable partido ante Portugal (3-5)
Antonio Pérez celebra uno de los goles de la final / UEFA
Gilberto Moreno

Clase magistral para tocar el cielo de Europa en un partido magistral. En su vitrina de su domicilio de Jaén debe buscar un tercer hueco. La medalla de oro del Europeo sub 19 tiene ya una pareja con la lograda por el título en Liubliana (Eslovenia) en una noche mágica. Antonio Pérez guió a la selección a reconquistar Europa 10 años después con Antonio Pérez majestuoso, con tres goles en la final, para vencer a Portugal (3-5) Fue elegido mejor jugador del torneo y acabó como máximo realizador con 7 tantos. Su partido pasará a la historia por la demostración de talento y compromiso. La selección española de fútbol sala dirigida por Jesús Velasco recuperó el trono en el mismo mismo escenario y ante el mismo rival frente al que había perdido la corona en 2018. El encuentro arrancó a ritmo frenético. Portugal parecía llevar la iniciativa con una presión alta que dificultaba la salida de balón española, pero fue España la que golpeó primero.

Y lo hizo por partida doble. A los tres minutos, Antonio abrió el marcador tras un sensacional pase de tacón de Pablo Ramírez. Apenas sesenta segundos después, Raya culminó una acción colectiva con Cecilio que había nacido de un robo del propio ala cordobés.

El 0-2 no amilanó a Portugal, que volvió a demostrar su capacidad para agarrarse a los partidos. A los cinco minutos, Afonso recortó distancias tras aprovechar un balón suelto en el área, y poco después Góis firmó el empate al girarse con acierto en un saque de esquina y batir a Dídac.

Con el 2-2, los lusos ganaron confianza y lograron que España no se sintiera cómoda con el balón. El juego se desarrollaba más cerca de la portería española, pero la intensidad portuguesa tuvo castigo. A 42 segundos del descanso, Erick cometió la sexta falta y Antonio no perdonó desde los diez metros, devolviendo la ventaja a España antes del intermedio.

Tras la reanudación, España salió decidida a sentenciar. Generó ocasiones claras, pero la falta de acierto impidió abrir brecha: dos balones al palo, de Cortés y Cecilio, y un mano a mano que Bernardo Paçó le negó al cordobés mantuvieron con vida a Portugal.

Y los lusos aprovecharon la oportunidad. En el minuto 30, Pauleta igualó de nuevo el marcador tras robar en la presión.

Lejos de venirse abajo, España mostró personalidad de campeón. Volvió a insistir, volvió a encontrarse con el palo, pero cuando el partido entraba en su tramo decisivo apareció de nuevo Antonio, culminando una jugada de Cecilio para firmar el 3-4 a menos de cinco minutos del final. Con Portugal jugando de cinco y España resistiendo como una roca, Adolfo sentenció a puerta vacía tras otro poste —el cuarto— de Rivillos. El 3-5 cerró un partido espectacular y certificó el regreso de España a lo más alto del fútbol sala europeo. Diez años después, el trono vuelve a ser suyo. Y lo hizoz con la firma imborrable de Antonio Pérez, líder absoluto de una generación que recuperó la corona europea.