Andalucía y la Comunidad Valenciana estrechan lazos en torno a los bolos serranos
La Federación Andaluza de Bolos (FAB) y la Federació de Jocs i Esports Tradicionals de la Comunidad Valenciana (Fjet-CV) celebraron un acto de hermanamiento en el Castillo de Benissanó, en Valencia. Ambas entidades adquirieron el compromiso de mantener una colaboración estable, intercambiar conocimientos y materiales y programar acciones conjuntas para proteger, divulgar y transmitir los juegos y deportes tradicionales. El encuentro se desarrolló en la Exposición Permanente de Juegos y Deportes Tradicionales de la Comunidad Valenciana, instalada en el castillo de Benissanó y vinculada a la Escola Autonòmica de Jocs Tradicionals. La muestra está formada a partir de la colección particular reunida durante años por Àngel Gómez i Navarro y conserva piezas, publicaciones y materiales procedentes de la Comunidad Valenciana y de otros lugares de España.
Durante el acto, el presidente de la FAB, José Miguel Nieto Ojeda, entregó una bola de bolos serranos, un juego de tres mingos de la modalidad de valle y un mingo de montaña. Las piezas están ya en la exposición para que sus visitantes puedan conocer los elementos fundamentales del bolo andaluz y las diferencias entre sus dos modalidades. Por su parte, el presidente de la Fjet-CV, Àngel Gómez i Navarro, entregó a la FAB un juego de birles valencianas y de diversa bibliografía dedicada a los juegos y deportes tradicionales, especialmente a las distintas modalidades de bolos practicadas en la Comunidad Valenciana. El material pasará a formar parte del fondo documental y divulgativo de la FAB y podrá utilizarse en exposiciones, encuentros y actividades formativas.
El intercambio simbolizó el propósito del hermanamiento: mantener en contacto a ambas federaciones y desarrollar iniciativas que permitan promocionar los bolos serranos en la Comunidad Valenciana y acercar las birles valencianas y otras modalidades tradicionales a Andalucía y a distintos territorios. Entre las posibles acciones se encuentran exhibiciones, talleres, encuentros deportivos, jornadas divulgativas y actividades dirigidas a clubes, centros educativos y colectivos relacionados con el patrimonio cultural. El acuerdo cobra una significación especial por la presencia histórica de los bolos serranos en tierras valencianas. Su práctica se extendió desde mediados del siglo XX con la llegada de numerosas familias emigrantes procedentes, principalmente, de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. Junto a ellas viajaron sus costumbres, celebraciones y juegos, que se arraigaron especialmente en las zonas industriales. En la comarca castellonense de la Plana, Onda y Vila-real cuentan actualmente con clubes que participan activamente en los programas de la FAB y organizan competiciones durante todo el año. Unos lazos que dan más prestigio aún a los bolos serranos.