Tal día como hoy, en 2013, publicábamos: Cantes romeros, flamenco y copla reúnen a un millar de personas en la Alameda

Sandra Arco cierra el concierto solidario organizado por Jacaranda en La Alameda
Concierto solidario organizado por Jacaranda. / Archivo Histórico de Diario JAÉN.
Diario de Jaén

Tal y como publicó este periódico hace trece años, el 21 de octubre de 2013, un millar de personas acudió a la llamada solidaria de Jacaranda, promotora del concierto en beneficio de Pablo Segovia, un niño con parálisis cerebral. La cantante jiennense de copla Sandra Arco cerró el espectáculo con el que se llenó el auditorio de La Alameda. La organización tuvo que ampliar el número de entradas ante la demanda de público. En taquilla se vendieron cerca de trescientas, más de las que se habían previsto. Pero es que, antes, habían superado las seiscientas con creces. Así, por segunda vez este mes (la primera fue por el Festival del Lagarto Rock), el auditorio de La Alameda fue imponente. Cerca de un millar de personas aguardaba con ganas el espectáculo que se había proyectado en el escenario y los protagonistas, sobrecogidos, ansiaban pisarlo. Quizá la incesante afluencia de gente hizo que se retrasara la puesta en escena en torno a media hora. Beni, presidente del Coro Romero Jacaranda —organizador del encuentro—, tomó la palabra para dar las gracias a los asistentes y recordar para qué se destinaba la recaudación de la noche: para mejorar la calidad de vida del niño Pablo Segovia Crespillo, con parálisis cerebral. El protagonista de la noche y su familia lo acompañaron sobre el escenario. Los grupos participantes lo hicieron, todos, de manera desinteresada y gratuita, de manera que los beneficios fueran los más posibles. La programación comenzó con sorpresas. Estaba prevista la actuación del Coro Romero Aromas de Primavera, de Fuerte del Rey, que tuvo que suspender su participación esta misma semana por un triste imprevisto. En su lugar subieron al escenario los componentes de Sueño Marismeño, de La Carolina, junto con quienes ya han actuado los jiennenses en más de una ocasión. Los carolinenses, que tienen un disco en el mercado —Siempre por ella—, arrancaron una velada muy animada e hicieron que más de uno prefiriera asistir al concierto de pie en lugar de sentado, como se había previsto. Después tomaron el micrófono los componentes del grupo Jacaranda, vestidos de morado, que comenzaron su turno con la rumba Bajo su manto. La popular versión flamenca de “My way”, de Frank Sinatra, fue una de las canciones más aplaudidas y cantadas y los presentes disfrutaron de lo lindo con el popurrí de temas de los años 80 con el que los romeros obsequiaron al público, sorprendido con el cariz que dieron a composiciones tantas veces escuchadas. Los alumnos de baile de salón de Maite Peinado tomaron, después, las tablas para hacer una colorida exhibición de rueda cubana, tango argentino, bolero, chachachá y mambo. Dieron paso al tramo más flamenco de la velada. La cantaora Carmen Gersol ofreció un concierto muy elegante que le permitió lucir una voz muy curtida y conocida en los escenarios flamencos de la provincia. Escogió tientos tangos, granaína y media granaína y unas colombianas para la gala solidaria. El último tramo del velada estuvo reservado para la copla. Rafa Garcel, inmerso en una gira en la que rinde homenaje a Antonio Molina, interpretó tres de las canciones más populares del malagueño. Cantó Cocinero, cocinero, Parece mentira y la que quizá sea la más recordada del artista, “Soy minero”. La más esperada, una de las cantantes de copla con más tirón de la provincia, Sandra Arco, cerró la noche con un repertorio en el que incluyó las canciones que todos aguardaban: Sevilla y Las campanas de Linares. Se permitió el lujo de improvisar, con la ayuda de su pianista, Juan Francisco Mata. “Puedo dar lo que el cuerpo me pida”, dijo horas antes del concierto. Y dio todo lo pudo, por la mejor de las causas.