Tal día como hoy en 2010 publicábamos: “El magistral concierto de Ituarte abre un Premio de Piano de lujo”

Ofrece un fantástico concierto inaugural del certamen en el Infanta Leonor
El pianista Miguel Ituarte interpreta Ricercare a 3 de Bach en el escenario del Infanta Leonor. / Archivo Histórico de Diario JAÉN.
Diario de Jaén

Tal y como publicó este periódico hace dieciséis años, el 9 de abril de 2010, la magistral fiesta de notas musicales en el encuentro entre el vizcaíno Miguel Ituarte y el piano del

Infanta Leonor dio la bienvenida a los participantes que protagonizarán esta semana la 52 edición del concurso internacional. Un concierto variopinto en el que condensó su alma de intérprete. Como un niño en una suculenta pastelería con una pequeña bandeja para elegir unos pocos dulces. Así se sintió el concertista Miguel Ituarte al elaborar el programa inaugural del Premio “Jaén”. “El piano abre muchas escenas inabarcables”, dijo. Una difícil elección que resolvió con soltura y sentido.

Así, en la primera parte Ituarte rememoró a Bach, con Ricercare a 3; a Shönberg, con Suite Op. 25 y a Schumann, con Estudios Sinfónicos Op. 13. Manteniendo su propia personalidad ante las teclas, la segunda parte arrancó con la Sonata número 5 Op. 53 de Scriabin. No olvidó a los españoles por lo que su intervención finalizó con Tiento de cuarto tono de Correa de Arauxo y Suite Iberia, cuaderno número 4, de Albéniz. “Hay una influencia en mi muy cercana al flamenco”, añadió Miguel Ituarte. No es la primera vez que el vizcaíno se vinculaba al Premio “Jaén” ya que fue el ganador en 1995. “Fue muy emocionante por la solera del concurso”, indicó Ituarte, quien recordó que sólo participó en el concierto de La

Económica dentro de todos los prometidos como premiado. “Pero para un joven músico ganar este concurso es una experiencia muy agradable”. apuntó. Y es que, como aseguró Miguel Ituarte, el piano tiene una naturaleza híbrida y compleja en la relación entre el intérprete y el oyente. “Abre mucho la imaginación del pianista y necesita, igualmente, la complicidad del espectador”. Un vínculo que tendrán que conseguir los jóvenes participantes con los miembros del jurado y el público.