Tal día como hoy en 2009 publicábamos: El Día Mundial de la Danza lleva el baile a todos los rincones

Alumnos del Centro de Artes Escénicas bailaron ante el público y la compañía Vaivén representó “La felicidad en un dos por dos”
Danza del vientre. / Archivo Histórico de Diario JAÉN.
Diario de Jaén

Tal y como publicó este periódico hace diecisiete años, el 30 de abril del 2009, desde un relevé clásico, un taconeo flamenco o un movimiento sensual del vientre, los jiennenses celebraron el Día Internacional de la Danza por medio de la espectacularidad que puede mostrar el cuerpo humano. La jornada invitó a los universitarios a dejarse llevar con la obra La felicidad en un dos por dos, una representación de la compañía granadina Vaivén en la que una pareja demostró que el espíritu del baile puede aparecer mientras se hace una comida o cuando se barre. Así, los artistas se plantaron en mitad del Campus pus de Las Lagunillas, donde estudiantes y profesores disfrutaron con los juegos de malabares al son de una salsa cubana, entre otras escenas del show. Un escenario en el que, previamente, se leyó el manifiesto escrito por Alkis Raftis, presidente del Consejo Internacional de la Danza de la Unesco.

Como mariposas sueltas por el campo, los aficionados a esta disciplina que aprenden en la Universidad Popular volaron ante un gran espejo para exhibir cómo la danza les atrapa cada semana. Así, el flamenco, el clásico, la danza del vientre, la contemporánea, y los bailes de salón concentraron a los alumnos de los diferentes cursos para participar en el maratón “Bailad, bailad, benditos”, que duró desde las cinco y media hasta las nueve y media la noche. Una intensa clase que se cerró con la actuación de Pepe Bao, quien ofreció una master class en el ciclo “De Jaén ni...”

Los alumnos del Centro de Artes Escénicas de Jaén airearon sus coreografías ante las puertas del Infanta Leonor. Y es que la influencia de la televisión sobre los adolescentes y los más pequeños con series como Fama quedó patente en la demostración sobre la explanada del Nuevo Teatro. Un amplio abanico de estilos se mostró ante un público que, gustoso, dejó las butacas del interior para bordear el gran patio y acompañar a los protagonistas de la puesta en escena. Así, grupos de todas las edades expresaron, con la energía de su cuerpo cargado por la música, su concepción de la danza contemporánea, la moderna, la jazz, y los estilos originarios de grupos urbanos, como el hip-hop.

La majestuosidad de la Plaza Santa María fue el escenario sobre el que los grupos Almazara, Arte y Embrujo y la Asociación Provincial de Coros y Danza “Lola Torres” representaron el folclore jiennense más tradicional. Una fiesta en la que la emoción de la música se hizo física por medio de la delicadeza y de la fuerza del corazón y del cuerpo.