Taifas y la llegada al final del reino de la mano de Manuel Martínez
LA ENTREVISTA
Manuel Martínez Moreno (Segura de la Sierra, 1958) es conocido por sus obras de novela histórica ambientadas en Segura de la Sierra y Al-Ándalus, en las que rescata figuras olvidadas de la historia local jiennense. Ha publicado 11 títulos, el último, Ibn Hamusk Último rey de Saqura, que se reveló contra los almorávides y tomó Segura en 1147 consolidando su poder con la alianza de su yerno Madanish, el llamado Rey Lobo. Un viaje apasionante al final del reino, informa Ana Lechuga.
—¿Por qué decide contar la historia del rey de Saqura?
—Este es mi libro número 11, casi todo lo que escribo es novela histórica y tiene que ver con el entorno de Segura y otros pueblos de la comarca, porque la Sierra de Segura y Segura en particular tienen una historia muy importante. Mi objetivo es dar a conocer este territorio de Jaén y ciertas cuestiones que no son muy conocidas para que no caigan en el olido. Yo aporto mi granito de arena. Este último libro habla del que fue el último rey de Segura y de mucho más territorio que abarcaba la comarca de Yeste, al sur de Albacete, y el noroeste de Murcia hasta Caravaca de la Cruz.
—¿Qué tiene de especial este personaje?
—Este rey transformó el territorio con obras como la gran presa de la Garganta del Ciervo, y vivió la época de mayor esplendor para la villa segureña, reflejándose en obras como el Castillo y las fincas que lo abrazan o los baños árabes. Estamos hablando de la época de los Reinos Taifas, una época que está un poco apartada en España, porque empieza la reconquista y también queda opacada por el brillo de Córdoba en aquella época.
—¿Qué importancia tuvo el castillo Muladí?
—En el 720-730, cuando llegan a Segura los musulmanes ya existía una fortificación. Algunos historiadores como Genaro Navarro hablan de los Fenicios en Segura, que ya tenían sus asentamientos. Hamusk es el que rehabilita este castillo y todo lo que es las puertas de entrada a la Villa: Puerta Nueva, Puerta de Orcera, Puerta Catena y Puerta Herrado. Ese castillo aguantó hasta que llegaron los cristianos, que siendo una fortaleza inexpugnable no fue conquistada con una batalla, sino por un asedio que duró meses.
—¿Qué fuentes usó para reconstruir su vida?
—Con las pocas fuentes que existen fue complicado armar este libro. Trato cuestiones como el poder, la legitimidad, la mezcla cultural, la derrota, la memoria y la sacralidad del territorio segureño propongo la narrativa de la época con poemas, o leyendas del siglo XII que nombran a Segura de esa época andalusí. En el libro se recopila la literatura y todo lo que hay en torno al Castillo de Segura, Segura y su sierra.