Rocío Arboledas explora la memoria y la infancia en su primera exposición

La ibreña de 23 años debuta con un trabajo que podrá verse en la Biblioteca Municipal del municipio valenciano de Beniferri
La artista de Ibros, Rocío Arboledas.
Diario de Jaén

LA ENTREVISTA

Alumna de Bellas Artes en la Universidad Politécnica de Valencia, Rocío Arboledas, natural de Ibros, es una joven promesa del arte jiennense. Con sólo 23 años, acaba de inaugurar su primera exposición individual en la biblioteca municipal de Beniferri, en Joan de Timoneda, (Valencia). El proyecto gira en torno a la exploración de la memoria, la infancia y la conexión con las raíces. Un universo a través de lo íntimo, lo estético y lo contemporáneo. En esta entrevista, nos acercamos a su proceso creativo y sus influencias. Informa Ana Lechuga.

—¿Cómo definiría su trabajo artístico en pocas palabras?

—Soy una artista multidisciplinar. Trabajo con transferencias, escultura, fotografía, me gusta bastante experimentar y hablar sobre el concepto. En este momento estoy trabajando la memoria, un tema que me ha interesado siempre: mis raíces, la introspección a nuestra propia identidad, el conocernos, construir un lugar seguro y bucear en nuestra herencia emocional en cuanto a las heridas que pasan de padres a hijos.

— ¿Qué le llevó a dedicarse a la creación artística?

—Desde pequeña me ha llamado el arte. Uno de los temas que toco en mi TFG es precisamente lo que me ha llevado a ser artista, y es el tema de mi dislexia. Haciendo un poco de crítica a la educación, por lo general en los colegios se educa a niños neurotípicos, y siento que las neurodivergencias se han dejado un poco de lado. Una mente neurodivergente trabaja mucho con la creatividad, con diferentes formas y perspectivas de ver el mundo y lo que le rodea. También influyó el ambiente en el que me crié, pues mis abuelos han sido muy artistas, y las herencias a veces son decisivas.

—¿Cuáles han sido sus principales influencias?

—En cuanto a referentes, Frida Kahlo para mí ha sido un referente fundamental, tanto visual como teóricamente, porque hace mucha metáfora, y ese punto de vista amplía el campo del arte. A veces siento que se cierra, que no se comprende, y no se le da importancia que merece. Tengo referentes más actuales que son mis profesores, artistas reconocidos que además saben motivarnos.

—Su portfolio transmite una estética muy cuidada, ¿qué ha querido transmitir?

—Sobre todo un ambiente tranquilo, momentos de introspección y de conocerse a uno mismo. Un espacio limpio y cuidado, y principalmente que se entienda. Una de las obras de esta exposición, un pancarta en tela con trasferencias, habla de la dislexia, un tema que me gusta abordar. La acompaña un dado de metal de 25x25 que expresa cómo podemos entenderla de una forma amable sin juzgar y sin hacer sentir y sentirse torpe. La memoria, los abuelos como referentes e impulso también es un tema recurrente.