Nacho “Sarria” lleva a Baeza hoy un adelanto de su nuevo álbum
LA ENTREVISTA
Sarria se ha consolidado como una de las promesas del rock español contemporáneo, con una trayectoria marcada por la autenticidad, la evolución constante y una profunda sensibilidad musical. Su álbum debut, “Sarria”, reveló una propuesta en la que conviven el rock clásico, el folk y el soul. En 2024 dio un paso más con “El mundo es cruel (pero creo en él)”, que marca una evolución a lo que él mismo define como “Rock Retrofuturista”. El artista llega hoy a Baeza con un adelanto de su nuevo álbum, un trabajo creativo y renovado, donde confluyen funk, disco y psicoldelia.
—Está a punto de actuar en una sala tan cercana como Café Central, ¿qué le atrae de este tipo de conciertos?
—Para mí lo más especial es la gente, la cercanía, el contacto con el público, que es mucho más cálido. También siendo Baeza un sitio donde toqué el año pasado en festival, me apetece volver, me emociona porque es como ver la semilla del huerto creciendo, empezando a salir.
—Su proyecto en solitario ha ido creciendo poco a poco, ¿cómo describiría su evolución?
—Creo que he tenido una evolución muy de paso a paso, nada extraño: Yo creo que es una historia clásica de tesón, de esfuerzo y paciencia en la música con un proyecto que se ha ido convirtiendo afortunadamente en lo que hoy me está dando muchas alegrías. Un camino a veces duro, pero con la suerte de haber encontrado a gente que ha creído en mí, incluso ídolos de mi adolescencia que me han dado oportunidades, y eso ha sido importante. Un crecimiento muy orgánico, de paciencia y de hacer las cosas siempre lo mejor posible.
—Su música tiene un aire clásico y a la vez actual, ¿de dónde vienen esas influencias?
—La música que me ha enseñado a tocar ha sido la de los años 60 y los 70. Me interesé desde chico por ella, y todos esos grupos han sido mis maestros. Educado así musicalmente, intento no quedarme en lo retro, pero sí recojo esas influencias y las traigo al público de mi generación.
—Las letras de sus canciones son muy personales...
—Para mí, Sarria es mi diario. Cada disco podría ser muy bien el relato de un año en mi vida y de las cosas que me van pasando. No es fácil escribir canciones, pero me resulta más fácil contar cosas en canciones que hablando.
—Ha compartido escenario con artistas importantes, ¿qué se lleva de esas experiencias?
—El año pasado fue muy bonito porque hice media gira con Leiva en toda España, lo que fue una escuela y una experiencia brutal. Lo que más me gustó es ver cómo un equipo que lleva trabajando tanto tiempo se quiere tanto, hay tanta amistad, y ver cómo siendo tan longevo, mantiene ese componente tan humano.